Efe, Londres
La primera guitarra que quemó en un escenario el legendario músico Jimi Hendrix se vendió por 280.000 libras (algo más de 340.000 euros) en una subasta en Londres dedicada a pertenencias de estrellas del rock.
La guitarra, una Fender Stratocaster, era una de las joyas de la puja, en la que también se ofrecía al mejor postor el primer contrato firmado por los Beatles con su mítico manager, Brian Epstein, las huellas dactilares de Elvis Presley y el último cuaderno de Jim Morrison.
Hendrix prendió fuego a la guitarra al término de un concierto en Londres en marzo de 1967 ante una audiencia atónita y tuvo que ser llevado al hospital al sufrir quemaduras leves.
Posteriormente el legendario guitarrista y cantante, que murió en 1970 a los 27 años a causa de una sobredosis de somníferos, se volvería famoso por ese ritual de quemar la guitarra en sus actuaciones.
En la misma puja el primer contrato firmado por los Beatles con su mítico manager, Brian Epstein, se subastó por 240.000 libras (casi 300.000 euros) en Londres. Ambas fueron las joyas de una puja dedicada a pertenencias de músicos famosos, en la que también se subastó el último cuaderno de Jim Morrison, donde el líder de The Doors dejó escritas letras, poesías y reflexiones poco antes de morir, que llegó a los 70.000 euros.