J. L. Z., Valencia
El presidente de la Asociación Valenciana de la Industria de la Automoción (AVIA), Emilio Orta, reconoció ayer en declaraciones a Levante-EMV que la situación es "dramática", ya que los paros técnicos en la planta del automóvil repercuten el triple -en términos de empleo- en las firmas proveedoras y de servicios, tanto de piezas, como de logística y transporte o de energía, entre otras actividades económicas.
De acuerdo con las estimaciones que realiza la patronal de empresas de componentes, el sector podría perder alrededor de 3.000 puestos de trabajo y las que más lo van a notar son las que sirven las mercancías just in time, en su mayoría ubicadas en el parque de proveedores de la factoría. Allí radican Johnson Control (asientos), Plastal (paragolpes), Fauresia (tableros de mandos), Teneco /tubos de escape), Benteler (amortiguadores), Visteon (cuadro de instrumentos) o Lear (cableado del Focus), entre otras mercantiles.
"El sector no ha tenido tiempo de reaccionar y se ha encontrado con un expediente de regulación de empleo, que aunque podía prever tras la caída de venta durante este verano, que puede tener gravísimas consecuencias para sus negocios", explica el máximo mandatario de AVIA. Entre enero y agosto las ventas de automóviles han disminuido en todos los mercados de Europa, lo que tiene un impacto directo para las exportaciones de Ford Almussafes, que representan la mayor parte de su producción. Además de la crisis de Ford, la patronal de la industria auxiliar valenciana también se verá perjudicada por el ERE que ha anunciado General Motors en Figeruelas (Zaragoza) y el recorte de producción de Seat en Barcelona.
Sea como fuere, Orta reconoce que algunas compañías han realizado un "importante esfuerzo por la diversificación, tanto en su cartera de clientes como de los negocios hacia los que trabajan". Además, confía en que el nuevo Fiesta que saldrá en Almussafes a partir de enero de 2009 "recupere las ventas" de la empresas de componentes y servicios. Un tercio de la producción de las firmas de esta patronal se dirige a Ford Almussafes.
Industria pide calma
Mientras tanto, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, aseguraba ayer en Zaragoza que se debe tener confianza y calma en la industria del automóvil en España, que seguirá siendo "competitiva y creadora de empleo", aunque ha advertido de que el Gobierno estará "vigilante" ante las decisiones que se tomen en el sector. Para la portavoz adjunta del grupo parlamentario socialista en las Corts, Cristina Moreno, el presidente del Consell tiene un "serio aviso" que pone sobre la mesa la necesidad de afrontar "sin más demoras" la situación económica de la Comunitat dentro de su ámbito competencial.