EUROPA PRESS
Respecto a la posibilidad de llegar a un acuerdo con Francesc Romeu para sumar delegados en el XI Congreso, destacó que cualquier acuerdo "debe basarse en las ideas" y remarcó que Romeu "ha planteado cuestiones en las que podemos coincidir, y eso es positivo, porque de lo que se trata al final es de un proceso de suma sin marginaciones y sin exclusiones". "Yo voy a trabajar por la cohesión y por que el debate de ideas nos sitúe en la mejor posición como partido, y para ello voy a contar con todos", aseveró.
Preguntado sobre si pensaba que se le había "pasado el arroz para liderar a los socialistas valencianos", explicó que la paella "exige experiencia, ilusión, capacidad y solvencia". Indicó que aún no tiene 50 años y "creo que es el momento de liderazgos sólidos, capaces de dar respuesta a una crisis que no admite demasiados experimentos". "Por otra parte, prefiero un partido que hable en primera persona del plural que desde un cierto davidismo", apostilló.
Señaló que el nombramiento de Leire Pajín como secretaria de Organización del PSOE "es una gran noticia para los socialistas valencianos" y se mostró "convencido de que ayudará a situar nuestra propuesta política en términos de modernidad en un partido sin exclusiones y en el que la suma sea lo fundamental".
Puig apuntó, en un encuentro digital del diario El Mundo, que su proyecto defiende que el PSPV "sea el partido de los valencianos", por lo que, dijo, "nuestra primera lealtad es la defensa de los ciudadanos de esta comunidad, pero el PSPV no es un partido nacionalista, y mucho menos centralista". "Es un partido federal, y yo reivindico un federalismo cooperativo", explicó.
Explicó que si logra conformar una Ejecutiva, ésta va a ser "nueva, con más mujeres que hombres, con más jóvenes y haciendo posible una alianza entre generaciones". "La inmensa mayoría de personas que participarán en la dirección lo harán por primera vez", arguyó.
"DESPERSONALIZACIÓN IDEOLÓGICA"
El también portavoz adjunto del PSPV en las Corts Valencianes y alcalde de Morella (Castellón) defendió la "necesidad" de un partido socialista "más valencianista y más socialdemócrata". "Si el cambio de nombre se plantea como una despersonalización ideológica e identitaria, me parece una regresión" porque, a su juicio, "despersonalizar es la antítesis de modernizar".
Argumentó que el giro "valencianista es precisamente aglutinar y defender con seriedad los intereses de la sociedad valenciana" y apuntó que el PSPV-PSOE "es el partido que impulsó decisivamente la autonomía". "La ambición de autogobierno está ligada al término País Valenciano, que no es catalanista, sino profundamente valencianista", aseveró, y añadió que defiende "la integración, que los valencianos nos alejemos de cualquier división y trabajemos juntos al margen de cómo nos sintamos cada uno valencianos".
Afirmó que el modelo del PP para la Comunitat "ha estado basado en la construcción sin límites, la destrucción del territorio y el despilfarro de recursos naturales, culturales, económicos y humanos", una política que ha fracasado, indicó, y señaló que en el futuro "debemos priorizar nuestra adaptación a la sociedad del conocimiento, el apoyo a nuestros sectores productivos, sin monocultivos y buscando el valor añadido que da la calidad, la singularidad y el diseño".
"La corrupción es el cáncer de una sociedad, por tanto, el combate debe ser permanente y no puede permitirse toda la larga lista de casos que acompaña al señor Fabra, entre muchos otros en este periplo valenciano", apostilló.
Remarcó que la Comunitat "necesita un proyecto serio, solvente, capaz de ser alternativa al proyecto fracasado del PP". "Cuando esta Comunidad está en números rojos, tanto los indicadores económicos como sociales, necesitamos dar seguridad a los ciudadanos desde la madurez y desde la ambición por conseguir un país moderno, socialmente avanzado, respetuoso con el entorno y culturalmente vivo", afirmó.
Aseguró conocer "mi país, quiero a mi país y sé que necesita un partido moderno, más democrático, donde la elección del próximo secretario general sea por sufragio universal de todos los militantes, donde haya más participación, donde seamos el doble de militantes en 2010, en definitiva, una ambición de partido y de país que me ha llevado a proponer mi candidatura", explicó.
Puig manifestó que en el PSPV "lo peor ha sido nuestra desconexión, nuestra incapacidad por leer adecuadamente lo que estaba pasando y no ser lo suficientemente diligentes para explicar y convencer a los ciudadanos del camino equivocado por el que nos hacía transitar la derecha", aseveró.