Sergio Carbó, Valencia
Las investigaciones que han realizado los profesores del Instituto Universitario de Ingeniería de Alimentos (IU-IAD) de la Universidad Politécnica de Valencia, Pedro Fito y José Luis Gómez, sobre las posibilidades de aprovechamiento de los residuos de los cítricos, desveladas el 13 de mayo de 2007 por este diario, van a encontrar su plasmación en un ambicioso proyecto empresarial.
Un grupo de accionistas valencianos ha puesto en marcha la sociedad Citrotecno con el objetivo de levantar en la localidad de Silla la primera planta del mundo dedicada a la reconversión de la piel y otros desperdicios de los agrios en productos y artículos de alto valor añadido. Concretamente, y tomando como referencia los trabajos dirigidos por el investigador Pedro Fito, la nueva empresa obtendrá a partir de los sobrantes de naranjas y mandarinas materia prima para alimentación animal, bioetanol de segunda generación para combustible, aceites esenciales como el limoneno para la industria farmacéutica, y finalmente, agua purificada tanto para el riego como para el consumo humano. La inversión prevista para llevar a la práctica esta iniciativa asciende a 15 millones de euro, mientras que el número de puestos de trabajo directos que generará se eleva a 15. Las obras arrancarán el próximo mes de enero y está previsto que la fábrica de tratamiento integral de los residuos de cítricos entre en funcionamiento a partir de enero de 2010.
Los desperdicios de la industria naranjera -una 600.000 toneladas anuales en la Comunitat Valenciana- constituyen un problema medioambiental de considerable magnitud, un problema que podría transformarse ahora en una fuentes de riqueza gracias a este proyecto. El carácter pionero del mismo ha motivado que países como Colombia, Honduras o México hayan mostrado interés por conocer los pormenores de este novedoso procedimiento.