Europa Press, Alicante
Antimilitaristas alicantinos entraron ayer a la Base de Radares de Aitana y plantaron la Bandera de la Paz como protesta por que el "pico más alto de la provincia de Alicante esté vedado a la población civil mediante el cercado de una instalación militar cuyos radares guían a aviones que participan en las guerras de agresión a las poblaciones de Iraq y Afganistán entre otras", según informaron fuentes del "Grupo Tortuga".
Un grupo de antimilitaristas alicantinos se dirigió esta madrugada a la cumbre de la provincia de Alicante, la de Aitana. Desde hace 50 años, una base militar "impide que la población civil pueda coronarla". La acción se enmarca en la Campaña Europea Contra Bases Militares con la que se pretende "demostrar que las nuevas y caras medidas de seguridad instaladas en esta base no nos van a impedir seguir reivindicando nuestras ideas antimilitaristas".