Íñigo Roy, Buñol
El director de la planta de Cemex en Buñol, José Ricardo García Aleix, ha solicitado a la conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda una autorización en pruebas para poder utilizar residuos sólidos urbanos como combustible alternativo en los hornos de la cementera.
Así consta en la documentación a la que ha tenido acceso Levante-EMV y en la que los responsables de la planta cementera piden a la Generalitat Valenciana que dé luz verde, en principio de manera puntual y experimental, al aprovechamiento energético de la basura como sustituto de otros combustibles utilizados hasta ahora en los hornos de cemento, como el carbón coque -el combustible original-, el diesel, las harinas cárnicas o también el combustible blending, un compuesto derivado de los procesos industriales.
La introducción de basuras en los hornos exige que la conselleria modifique la Autorización Ambiental Integrada que concedió en enero del año pasado a la planta de Cemex en Buñol, por la que autorizaba el empleo de combustibles derivados de los procesos industriales. Aunque desde Medio Ambiente consideran que la modificación "no es sustancial", sus responsables ya han advertido a la multinacional que antes de autorizar el empleo de basura como combustible en prueba se debe "modificar de oficio la AAI".
Concretamente, la cementera destaca en su escrito el "alto poder calórico" de los plásticos y papeles que se originan en las ciudades y detalla que, en realidad, la valorización de estos residuos sólidos urbanos se refiere a los "combustibles derivados de los residuos, en especial -añade el escrito- de determinada fracción de residuos sólidos urbanos originada tras el correspondiente tratamiento mecano-biológico -la que se realiza en las plantas de tratamiento y valorización-".
Una apuesta de la empresa
Desde hace unos años, la multinacional ha apostado por introducir en sus plantas nuevos combustibles que han ido apartando por a poco al omnipresente carbón y diesel. La empresa ha defendido que con esta valorización se eliminan residuos que, de otra manera, acabarían en los vertederos y basurero.