V. Contreras, la Pobla de Vallbona
Diecinueve años después del primer intento -fracasado- de coordinar a los cuerpos de la policía local del Camp de Túria para atajar las acciones delictivas (principalmente, asaltos a viviendas) en la comarca, los jefes de policía y concejales de l'Eliana, San Antonio de Benagéber, Riba-roja, Bétera y la Pobla de Vallbona se reunieron el pasado lunes en este municipio "para hacer un frente común y aumentar la seguridad" ante la última oleada de robos, según relataron ayer fuentes oficiales.
En aquella primera ocasión, la Mancomunitat aprobó un proyecto de actuación conjunta que después no fue ratificado por las distintas corporaciones municipales.
Entre 2003 y 2004, los responsables de la seguridad de varios municipios del Camp de Túria volvieron a reunirse en Bétera ante una nueva oleada de asaltos que sufrían varias urbanizaciones de la comarca. Tampoco en aquella ocasión se llegó más allá, como tampoco lo hizo el proyecto de una emisora común para las policías locales y los puestos de la guardia civil que inició la Mancomunitat.
Desde entonces, las actuaciones conjuntas de las policías y Guardia Civil se han realizado en casos puntuales y entre un número limitado de municipios.
En la reunión del pasado lunes, se acordó crear un protocolo "para la coordinación de esfuerzos", y, a través de este protocolo "incrementar la comunicación entre dichos cuerpos y trabajar de forma conjunta para erradicar los actos delictivos", según señalaron fuentes oficiales. Para ello, los jefes de las policías locales volverán a reunirse para diseñar los puntos fundamentales de este protocolo, y el día 2 de diciembre se volverá a convocar una reunión junto a los concejales en Riba-roja para aprobar el protocolo definitivo.
También se decidió instar a la delegación de gobierno y a la Guardia Civil -que tienen la competencia en materia de seguridad ciudadana y que no asistieron a la reunión-, para que se unan a esta iniciativa. Y es que, protocolos a parte, lo bien cierto es que el papel de las policías locales ante este tipo de delitos no deja de ser de apoyo a la Benemérita, que, aunque tiene bastantes menos efectivos que el conjunto de los cuerpos policiales es quien maneja los datos sobre delincuentes y sospechosos y quien se encarga de las investigaciones.