Rafel Montaner, Valencia
La Universitat de València (UV) vivió ayer uno de los momentos más tensos de sus historia reciente al ocupar decenas de estudiantes el rectorado e irrumpir en el Consejo de Gobierno en el que se iba a tratar el proyecto de presupuesto de la institución académica para 2009. Este acto de protesta contra el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), conocido como el Proceso de Bolonia, que obligó a la UV a suspender la reunión de su Consejo, puso en peligro la celebración de elecciones de estudiantes a la Junta y Claustro previstas para hoy.
Los universitarios, un centenar según las asambleas de estudiantes de la UV promotoras de la protesta y 60 según fuentes académicas, irrumpieron sobre las 9 de la mañana de ayer en la sala en la que se iba a celebrar el Consejo en el momento en que los miembros del órgano se disponían a entrar en ella.
"Empujones e insultos"
Un portavoz de las asambleas destacó que la actitud del grupo fue "pacífica" y su pretensión era asistir a la sesión con el fin de reivindicar la celebración de un referéndum en la Universitat sobre la paralización del Proceso de Bolonia. Sin embargo, el Consejo o emitió un comunicado de condena al boicot de su reunión en el que afirma que los estudiantes "bloquearon la entrada a la Sala de Juntas, y cuando los miembros del Consejo intentaron acceder a la misma, fueron empujados e insultados".
La UV recalca que los universitarios "impidieron el desarrollo de la sesión", por lo que el rector de la UV, Francisco Tomás, decidió suspender la reunión. Antes, en uno de los momentos de más crispación, el decano de la Facultad de Derecho, Carlos Alfonso, propuso suspender las elecciones estudiantiles de hoy al impedir las asambleas el funcionamiento democrático de la Universitat, petición que no prosperó.
Escoltado por dos furgones policiales
Los participantes en la protesta acamparon en el vestíbulo del rectorado con tiendas de campaña y colchonetas con el fin de pasar allí la noche, pero por la tarde abandonaron el encierro voluntariamente ante la presencia de un coche patrulla de la Policía a las puertas de la sede de la UV. Un portavoz de la asambleas explicó que a las 17,30 horas el vehículo policial estaciono sobre la acera de la antigua Facultad de Farmacia, procediendo los servicios de seguridad de la Universitat a cerrar todas las puertas del rectorado, "hasta las salidas de emergencia", según los encerrados, e impidiendo la entrada en el edificio.
En ese momento había siete estudiantes en el campamento, que al ver que se vedaba la entrada a los compañeros que iban a relevarles para pasar allí la noche y "no disponer ni de comida ni agua", decidieron abandonar el encierro. A las seis de las tarde, con dos furgonetas policiales custodiando el rectorado, el Consejo de Gobierno reinició la sesión suspendida.