Ricardo Rodríguez, Valencia
El peso específico de Jean Jacques Rousseau en la construcción del pensamiento moderno ha restado protagonismo a su tarea como musicólogo, a aquella que le dio de comer durante años y que fue la más estable de su vida.
El Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (MuVIM) ha acogido en los últimos días un congreso en el que especialistas venidos de todo el mundo han analizado el peso específico del autor suizo en el apartado musical. Coincidiendo con la cita, se ha editado la primera recopilación mundial en la que se recogen algunas de las composiciones que Rousseau creó a lo largo de su vida, y que han sido agrupadas bajo el título de Les consolations des misères de ma vie.
El especialista valenciano Anacleto Ferrer, impulsor del curso realizado en el MuVIM, desvela las claves que han permitido recuperar un material que, a pesar de su valor, se mantenía inédito: "El hallazgo en un anticuario de las partituras de un centenar de canciones de Rousseau permitió comenzar este proyecto que finalmente ha cristalizado en un disco. Se trata de una de las partituras que el marqués de Girardin sacó a la luz tras la muerte de Rousseau y en las que aparecían reflejadas piezas breves que se interpretan en formato de dúo o de trío, destinadas a interpretarse en pequeño formato, en los salones nobles de la época. Se trata de piezas vocales, que eran las que predominaban en aquella época. Sólo años más tarde se llegó a la música sin voz".
Aspiraciones internacionales
El MuVIM es el actual propietario de esas partituras, de las cuales la Capella Saetabis, dirigida por Rodrigo Madrid, ha entresacado las que, a su entender, mejor reflejan el espíritu de la obra. Grabadas en Estudis Tabalet, son composiciones de corta duración que permiten hacerse una idea de lo que Rousseau era capaz de hacer en el mundo de la música: "Creemos que la selección ha sido la adecuada. Al final se han incluido 22 canciones, eligiendo entre todo lo que hay. El mayor valor está propiciado porque nunca antes se había hecho algo así. Ni en Francia, ni en Suiza ni en ninguna otra parte. Había alguna pieza suelta, pero no todas juntas". De ahí que el CD se haya editado con un libreto trilingüe, en castellano, francés e inglés, de cara a su difusión entre melómanos y estudiosos de todo el mundo. Existe también otra edición, de lujo, en la que se han incluido las partituras de las que se han extraído las canciones, agrupadas bajo el título de "aires, romances y dúos", y que incluyen letras de poetas franceses e italianos de diversas épocas. Piezas que se interpretaban con el clavecín como gran protagonista, con el apoyo de flautas o violines, principalmente.
Les consolations des misères de ma vie permite al aficionado a la música conocer el talento de Rousseau, al que la Historia ha destinado un importante papel gracias a obras como El contrato social, pero que fue copista de música durante la mayor parte de su vida: "Rousseau copió miles de partituras. Esa era su principal fuente de ingresos, ya que los libros fueron algo más esporádico e irregular. Fue el autor de más de cuatrocientos artículos sobre música en la Enciclopedia de Diderot y D'Alembert y un compositor notable".