Ignacio Cabanes, Valencia
Leonardo R. G. ha perdido parte de la oreja izquierda por simplemente intentar evitar que un desconocido siguiera destrozando vehículos en la calle Submarino de Valencia, donde reside. El agresor, que fue detenido por agentes de la policía nacional, le golpeó hasta derribarlo y una vez en el suelo le arrancó de un bocado el lóbulo, ante el estupor de la compañera sentimental de la víctima, quien alertó al 112.
"No entiendo por qué reaccionó así. Si llego a saber esto, no hubiera salido de casa", confesaba Leonardo, tras ser dado de alta, consciente de que se la había jugado por defender unos coches que ni tan siquiera eran suyos.
Los hechos ocurrieron a las 22.30 horas del pasado miércoles en la calle Submarino de Valencia. "Llegué a casa de trabajar y, cuando salí de la ducha, escuché muchos ruidos en la calle. Como vivo en un bajo, abrí la ventana y vi a un hombre destrozando los coches". Leonardo, argentino de 34 años, no se lo pensó dos veces y salió de su casa a recriminar la acción de un hombre, con síntomas de embriaguez, que estaba rompiendo los retrovisores de los coches estacionados en la calle.
"Le dije que parara de dar golpes a los coches, pero se encaró conmigo", asegura la víctima, quien no sabe exactamente lo que le respondió su agresor, ya que no entendía su idioma. "Empezó a pegarme, me dio una patada y luego un cabezazo, y cuando estaba en el suelo me cogió la oreja y pegó un tirón muy fuerte", añadió. Pese al dolor, Leonardo, asegura que no llegó a perder el conocimiento.
Agentes de la policía nacional acudieron al lugar alertados por la novia de la víctima. Al escuchar las sirenas, el agresor intentó escapar pero fue detenido a unos cien metros. Abdaeli M. fue trasladado a dependencias policiales como presunto autor de un delito de lesiones graves.
Asimismo, una ambulancia Soporte Vital Básico trasladó al herido al Hospital La Fe de Valencia y recogió el trozo de oreja del suelo, por si hubiera posibilidades de reimplantarlo.
Cirugía plástica
Los médicos cortaron la hemorragia cosiendo la oreja pero le dijeron al herido que no sería posible reconstruirla por el momento. "El médico me dijo que el pedazo arrancado es carne muerta, sin nervio, por lo que no me lo pueden implantar de nuevo. Hasta dentro de cuatro meses no podrán hacerme la cirugía plástica para recomponerme la oreja", explicó Leonardo.