Pilar G. del Burgo, Valencia
Indignada. Malhumorada y muy enfadada. Así se ha sentido Vanessa Cañada, taxista de Valencia y titular de una licencia desde hace un año, al perder la semana pasada un servicio de ida y vuelta a Madrid con unos clientes VIP por considerar el presidente de Tele-taxi, Antonio Guerrero, que no estaba capacitada para hacerlo, tal y como se lo expresó a Jorge Fernández Arcos, socio de la taxista y con quien comparte el turno del vehículo, según consta en la denuncia que ambos presentaron ayer en la Asociación Gremial de Taxis.
Además de esta reclamación, Vanessa ha solicitado a la entidad asociativa asesoramiento jurídico para querellarse contra el responsable de Tele-taxi.
Antonio Guerrero, por su parte, declaró a Levante-EMV que no quería hacer declaraciones. "No tengo nada que decir", manifestó, tras indicar que él no había hablado con "esta persona", en referencia a Vanessa.
Efectivamente, el presidente de Tele-taxi no habló con ella, sino con su socio. De ahí que la queja la hayan presentado los dos.
Jorge Fernández estaba trabajando en el turno de noche el pasado 18 de diciembre cuando desde Tele-taxi se lanzó un anuncio que decía: "Servicio de empresa, concertado y programado; requisitos: coche monovolumen en perfecto estado...".
El conductor explica que a continuación le llamaron por el segundo canal y le informaron que el servicio era para las siete de la mañana y consistía en recoger a unas personas, llevarlas a Madrid, acompañarlas por la capital y a las cinco de la tarde regresar a Valencia.
Se pedían cuatro vehículos Mercedes y un monovolumen, como el de Vanessa y Jorge. Al preguntarle si iba a poder realizar el servicio, el taxista respondió que si no lo hacía él lo haría su socia, que lleva el turno de día.
"El presidente de la entidad me dijo que el servicio era para una gente muy importante y que lo debía realizar yo, en ningún caso Vanessa; le repliqué que no, que en todo caso iríamos los dos, ella a la ida y yo a la vuelta, pero volvió a decir que no, que dos conductores no, que me fuera a dormir y me levantara a las seis para hacerlo. Le repetí que de día iría Vanessa y a la vuelta, yo, y respondió que no, que Vanessa no estaba capacitada para hacer el servicio, con mil excusas todas relacionadas con la supuesta incapacitación de mi socia", ha declarado Jorge en la denuncia.
Volvió a lanzar el servicio
Cuando reiteró que el trabajo lo haría su compañera, el presidente de Tele-taxi se negó, le quitó el servicio y volvió a lanzarlo en abierto por la emisora.
Se da la circunstancia, de que Vanessa fue la primera persona de España que adquirió un coche de gas natural. A este mismo vehículo fue al que el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, se asomó con la manguera de combustible el 27 de febrero cuando se inauguró la primera estación de gas natural de la Cooperativa de Taxis, que era la primera del país.
Por su parte, el secretario de la Asociación Gremial del taxi, Antonio Haro, manifestó a este periódico que el presidente de Tele-taxi ha "patinado" y que ha demostrado una "falta total de respeto" hacia la taxista. Y le ha pedido que se retracte.