P. V./S. G., Valencia
La alcaldesa de Valencia lanzó ayer un órdago al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al plantearle que el 0,7% del dinero correspondiente a la ciudad del Plan de Inversión Local, 985.000 euros de los 141 millones, se destinen a proporcionar alimentos a las entidades dedicadas a dar de comer a los más necesitados. Barberá espera que otros municipios se adhieran a este planteamiento.
El planteamiento al presidente del Ejecutivo lo ha hecho mediante una carta que envió el pasado jueves donde le explica todos los pormenores y reconoce que "a pesar de no ser una inversión la compra de comida surge de la misma situación excepcional que ha motivado la creación del Fondo Estatal de Inversión e iría destinada a los centros sociales que se ven desbordados ante el aumento de personas que solicitan estos servicios que, debido a la situación de crisis económica, además, han cambiado el perfil".
Ella afirmó que "ahora es cuando tenemos que ayudar a quienes viven en la ciudad y están necesitados como hemos hecho con el Tercer Mundo. Antes de hacer esta propuesta me he examinado a mí misma. El ayuntamiento destina cerca de cuatro millones de euros del presupuesto ordinario a políticas de cooperación, asistencia social, ayudas y atención en situaciones de emergencia, y eso es mucho más del 0,7 por ciento", explicó.
Curiosamente, el propio equipo de gobierno ha reconocido en distintas ocasiones a Esquerra Unida, cuando tenía representación en el consistorio, que nunca llegaba a alcanzar ese 0,7% y también ha hecho lo propio con el PSPV. El equipo de gobierno siempre ha argumentado como compromiso alcanzar ese 0,7% del presupuesto para ayudas al tercer mundo pero nunca ha llegado a hacerlo. En estos 17 años de gobierno de Barberá nunca lo ha hecho.
La primera contestación oficial a la propuesta le llegó no ya desde la Moncloa sino desde el Palacio del Temple de boca del delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta. "Es encomiable ese espíritu caritativo de la propuesta de la alcaldesa pero conviene tener presente que ella se refiere no a ciudadanos extranjeros que son los destinatarios del porcentaje del 0,7 por ciento sino a ciudadanos españoles. Y en relación con ellos debemos tener un trato más riguroso, proporcionándoles y garantizándoles trabajo y mejores servicios públicos. Y ese es el objetivo, no del 0,7 por ciento del paquete de 8 mil millones de euros que José Luis Rodríguez Zapatero ha puesto a disposición de los ayuntamientos, los cuales por su parte, y en el marco de sus presupuestos particulares, pueden destinar el porcentaje que estimen oportuno a los fines que ha indicado la alcaldesa de Valencia".
La primera munícipe incidió en que baraja esta posición "desde hace varias semanas como consecuencia del incremento del paro y con las cifras conocidas ayer me he convencido. Estoy asustada ante el aumento", comentó. Además, citó la conversación con el presidente de la Casa de la Caridad, Antonio Casanova, quien le explicó algunos pormenores de la actividad, como el aumento del 50% de las raciones de comida entre diciembre del 2008 y 2006, o el caso de padres que acuden con sus hijos incluso vestidos con uniforme de colegio.
La videovigilancia del río, en duda
Precisamente ayer el Ministerio de Administraciones Públicas difundió otra resolución por la que se aprueba un nuevo paquete de proyectos aprobados, entre ellos 23 más del Ayuntamiento de Valencia. Y precisamente entre ellos se encuentran dos expedientes de renovación de alumbrado público en barrios por valor de seis millones de euros mientras siguen en estudio otras dos propuestas similares de esta concejalía para otros distritos que, tal como informó Levante-EMV el Gobierno ha puesto "en cuarentena" posiblemente debido a su mala relación coste-creación de puestos de trabajo.
Ayer mismo, la alcaldesa reconocía que la Administración Central ha pedido más documentación sobre 16 proyectos entre los cuales figuran los de alumbrado. "Nos autorizan a colocar bancos en las calles pero nos ponen reparos a cambiar bombillas de las farolas cuando en otros municipios han autorizado la sustitución de persianas en plantas bajas de colegio", comentó y se preguntó si las distintas delegaciones del Gobierno aplican criterios diferentes.
En la misma situación se encuentra la idea de instalar cámaras de videovigilancia en el Jardín del Turia, aunque en este caso el problema posiblemente sea la naturaleza del proyecto. También están pendientes las placas solares en los mercados o la climatización del pabellón de Fuente San Luis, por ejemplo.
Barberá mantiene un "colchón" de proyectos alternativos.