Pilar G. del Burgo, Valencia
Hasta en los lugares más recónditos, como en los bajos de los mostradores, tuvieron que alojarse ayer a los enfermos que llegaban a la puerta de urgencias del hospital Clínico donde la falta de plazas libres en las plantas de hospitalización colapsó hasta última hora de la mañana de ayer el centro hospitalario, como comprobó este periódico.
La situación desbordó a los profesionales sanitarios mientras que los enfermos aceptaban con abnegación que los colocaran en cualquier sitio imaginable, como rincones, ante la salida de cualquier puerta de emergencia, o amontonados en la sala de cuidados intermedios, donde solo deben estar los pacientes que esperan los resultados de los análisis y que ayer parecía una sala de cine, según describieron los miembros de la Junta de Personal, porque a las tres camas que se instalaron prácticamente pegadas entre si se sumaron un par de filas de butacas de pacientes con goteros.
Peor suerte corrieron los que fueron hospitalizados en un sillón, donde pasaron toda la noche cubiertos con una sábana y a la espera de que amaneciera para ver si quedaba alguna cama libre.
En una situación aún más comprometida se encontraba una paciente que tenía que haber sido hospitalizada en intensivos y que pasó toda la noche en una cama en uno de los pasillo de un box de urgencias, donde fueron ingresados casi el doble de pacientes de los que caben (hay 20 plazas y fueron alojados 34).
Hasta la cama reservada del SAMU
La desesperación llevó al personal sanitario a ocupar hasta la última cama disponible que siempre debe de estar libre, que es la que se reserva para el SAMU.
Ni eso. Lleno total. Los médicos y enfermeras alertaron de la situación a la Junta de Personal para que trasladaran la noticia a los periódicos y presionaran al director médico, Manuel Montánchez, para que adoptara alguna medida eficaz que acabara con el colapso, pero éste no los recibió al "estar muy ocupado".
La Conselleria de Sanidad, por su parte, reconoció a Levante-EMV que la mañana de ayer había sido "muy apretada" en el hospital Clínico debido a la gran afluencia de pacientes mayores con problemas respiratorios. La situación remitió a primera hora de la tarde.
Mientras las urgencias estaban saturadas, en las plantas de hospitalización la orden era sacar enfermos y dar altas para poder ingresar a pacientes que esperaban hasta 48 horas, como informó un representante de la Junta de Personal.
Los médicos del centro denunciaron que la situación de las urgencias era "caótica" ante la imposibilidad de atender a las demandas de los ciudadanos en unas condiciones dignas.
La Junta de Personal ha solicitado la creación de una sala de pre-ingresos con 40 camas que estaba prevista en una zona de archivos y que finalmente no se abrió al ubicar allí la fundación de la investigación.