Maite Ducajú, Valencia
"Igual que cuando están malos los hijos no se les lleva al colegio, desde la Plataforma pedimos que el día 28 abril no vayan los niños a la escuela porque está enferma la Conselleria de Educación y hay que cuidarla para que cambie su política". Con estas palabras presentó ayer la portavoz de la entidad en defensa de la enseñanza pública, Gemma Piqué, la campaña de movilizaciones en la que dominará el color amarillo prevista hasta la jornada de huelga.
La convocatoria es extensiva a todos los colectivos implicados en la educación, desde los directores y los profesores, a bedeles, padres, alumnos y a la sociedad en general.
Destacan tres fechas: el lunes próximo han programado una visita a las Corts; el 23, coincidiendo con el Día del Libro, anuncian que irán a la conselleria con flores amarillas y en los centros elaborarán distintivos; además, se pide a los ciudadanos que engalanen sus balcones con lazos, siempre de este color, hasta el 28 en que tendrá lugar la huelga y la manifestación contra Educación. En esta última jornada recomiendan llevar una camiseta blanca con un adhesivo con la leyenda de "Yo tampoco voy a clase".
Sobre los cuatro millones de euros que se supone que la conselleria se ahorrará en pagar el sueldo del profesorado huelguista, la plataforma recomienda que se utilicen en mejorar las infraestructuras escolares.
Sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo con la Administración que permitiera desconvocar la huelga, el colectivo lo consideró "muy difícil porque tendría que producirse un cambio real de política educativa".