José Ferrer, Buñol
La planta de la empresa cementera Cemex en Buñol cerrará a mediados de este mes de abrir el horno de la línea de fabricación de cemento gris, dejando de producir un total de 680.000 toneladas anuales de material, a consecuencia de la paralización del sector de la construcción según manifestaron fuentes de la empresa a Levante-EMV.
Las mismas fuentes explicaron que el cierre del horno, "será inicialmente por un periodo de año y medio, aunque no descartamos que pueda ponerse en marcha puntualmente en caso de recibir un gran pedido de cemento". Asimismo hicieron hincapié en que a pesar del cierre, "el horno estará siempre en perfecto estado para poder arrancar en el momento que sea necesario".
En cuanto al coste que tendrá el cierre del horno en la plantilla, desde la empresa avanzaron, que todavía están en negociaciones con los sindicatos, pero el objetivo es que el recorte de personal se realice íntegramente con prejubilaciones. Fuentes de toda solvencia manifestaron a Levante-EMV que las prejubilaciones afectarían a unos 40 trabajadores, a los que ya se les habría realizado una oferta económica. No obstante los despidos podrían ser algunos más, una docena aproximadamente, y afectarían a los trabajadores con un contrato eventual.
La planta de Buñol seguirá abierta y se dedicará exclusivamente a la fabricación de cemento blanco con una producción anual de 858.000 toneladas y una plantilla de entre 170 y 190 trabajadores incluidas las subcontratas, según fuentes de la empresa. Cabe recordar que el horno de cemento blanco de Buñol es el mayor del mundo y que el cemento de este tipo producido en esta planta tiene una gran calidad.