J. L. García, Valencia
Miles de personas, unas 30.000 según los organizadores y 2.000, según la Policía, respaldaron ayer la marcha reivindicativa de Acció Cultural del País Valencià (ACPV) del 25 d'Abril, que este año tuvo a los jóvenes como principales protagonistas. De nuevo, las denuncias por el cierre de los repetidores de TV3 en l'Alacantí, la Costera y la Ribera Alta mediatizaron la protesta; así como las críticas a las "multas desproporcionadas" del Consell a ACPV "mientras el Gobierno mira hacia otro lado".
En este contexto, Eliseu Climent, presidente de ACPV, se mostró "optimista" por la presencia de los colectivos juveniles en la cabecera de la marcha, y opinó que ellos "protagonizarán a la larga el cambio social, político y cultural" en la Comunitat. ACPV anunció la puesta en marcha de una campaña para recoger medio millón de firmas y llevar a cabo una Iniciativa Legislativa Popular para conseguir la plena legalización de las emisiones de TV3.
Al margen de la situación de TV3, la marcha de este año, liderada por la plataforma "Junts Podem" -colectivos juveniles de partidos, sindicatos y agrupaciones culturales-, exigió una "regeneración" ante la "degradación democrática" que en su opinión vive la Comunitat Valenciana. Así, se refirieron a la "situación de emergencia económica, social, cultural y política" que afecta a la Comunitat, provocada por el "fracaso del modelo de país" impulsado por el PP. También denunciaron el "autoritarismo en las instituciones autonómicas" y la "persecución de la lengua y la cultura" propias por parte del Consell.
Los dirigentes juveniles no se olvidaron de la actualidad política más inmediata. En este sentido, Salvador Costa, responsable de Joves Socialistes, criticó que el presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, haya "vuelto a sacar la batalla de la lengua", con sus últimas declaraciones sobre los profesores, a los que llamó "gilipollas" por decir "aleshores". "Si lo que pretenden es que perdamos nuestras señas de identidad se está equivocando", respondió.
Por su parte, Vicent Sánchez, de Bloc Jove, exigió "cambios para avanzar en la democracia, donde no haya cabida para la corrupción", dijo en referencia a la situación judicial del presidente de la Generalitat, Francisco Camps. Además, la diputada autonómica de Compromís, Mireia Mollà, instó a los valencianos a "abrir los ojos ante la situación de secuestro que viven las instituciones por parte del PP"; y denunció la "situación crítica en cuanto a la manipulación" en los medios públicos en torno al caso Gürtel.