Olga Briasco, Valencia
La vivencia personal y traumática de Umu Bah no la paralizó. Todo lo contrario, la fortaleció para intentar, a través del diálogo, acabar con los abusos sexuales que se realizan de forma sistemática en los países que viven un conflicto armado. Su historia puede ser distinta a la de una joven de Valencia pero no a la de cualquiera que vivió la guerra civil de Sierra Leona (1991).
Con tan sólo 16 años, Umu Bah, fue secuestrada durante medio año por un grupo de rebeldes, que durante ese periodo la violaron. En uno de esos abusos se quedó embarazada de lo que hoy es su pequeño (tiene 15 meses).
Su suerte -y su futuro- cambió cuando estaba ingresada en el hospital. Allí conoció a Mariama Ngegba, una chica con una experiencia muy similar a la suya. Las jóvenes se sinceraron y contaron ese trauma que les estaba atormentando desde hacía tiempo y del que no habían hablado. De este encuentro casual surgió el programa Habla y sé libre.
Según explica, este proyecto se realiza en un colegio de Freetown (Sierra Leona) para contar su experiencia pero también para ayudar a otras víctimas y hacerles ver que "no son las culpables de la violación". De hecho, según cuenta, uno de los principales problemas es que "los abusos sexuales se consideran como algo normal". Esa creencia es el origen de numerosas violaciones porque en África "no está bien vista la mujer" y se la trata de forma discriminatoria.
"Gracias al director de la escuela estamos realizando el programa", remarcó la joven, que puso en marcha Habla y sé libre cuando "di a luz al bebé y retomé la escuela". De este tiempo recuerda que "los padres no entendían por qué realizaba este proyecto". Umu Bah, de apariencia frágil, no se siente cómoda ante las multitudes y le cuesta hablar sobre su pasado pero saca la fortaleza para "poder llevar el programa a otros colegios".
Umu es una de las participantes en la I Cumbre Internacional de los Jóvenes Líderes por la Paz, organizada por la Fundación Tierra de Hombres, la Fundación por la Justicia, y la Fundación por la Cooperación con Benín, que se celebra hoy y mañana en la Universidad Jaume I de Castelló. Estos jóvenes, procedentes de diversas partes del mundo, trabajan para ayudar a los más pequeños y enseñarles sus derechos porque, como dijo la nicaragüense Scarleth Sandino, "derecho que no se conoce no se defiende".