M. D. VALENCIA
El Ayuntamiento de Valencia ha denegado a Escola Valenciana la autorización para realizar con megafonía el acto reivindicativo y musical de final de curso, dirigido contra el presidente Francisco Camps, en la plaza de Manises, frente al Palau de la Generalitat.
En opinión del presidente de esta organización, Diego Gómez, "la alcaldesa Rita Barberá ha boicoteado el acto por decisión política y con una actitud antidemocrática. Es una censura".
Veinte días después de solicitar el permiso, un funcionario municipal telefoneó ayer a la entidad cívica informando de que no se autorizaba la instalación de la pantalla de proyección (de 2 por 2 metros) ni de la megafonía, apelando a la Ordenanza contra la Contaminación Acústica.
Posteriormente, llegó un fax del ayuntamiento en el que se indica a Escola que "dado que en lugar propuesto se ubican las sedes de determinadas instituciones por lo que no se autorizan en el indicado emplazamiento más que actos institucionales, se formula propuesta de denegación de su petición".
No obstante, y como la Delegación de Gobierno sí que autorizó con antelación la concentración, la entidad ha decidido mantener la convocatoria a las 19 horas en la plaza de Manises y celebrar el acto. Pero, ayer no informaron desde dónde emitirán los mensajes "para evitar el boicot" añadieron. También estaba previsto el reparto de horchata y la actuación de un grupo musical.
En concreto, según indicaron,"se proyectará el sonido de algunos de los centenares de mensajes que han llegado" y mantendrán la estructura básica de la jornada. Asimismo, han decidido iniciar la campaña "Camps: NMN" que "pretende canalizar el mensaje de No en Nuestro Nombre al presidente" explicaron.
Durante las últimas semanas, la organización ha recibido más de 200 mensajes en forma de texto, de fotos y de videos dirigidos a Camps, dentro de la iniciativa "Missatges pel Plurilingüisme" consistente en el envío de 70.000 postales y correos electrónicos.
Por su parte, la Federació d'Ensenyament de CCOO consideró ayer que esta decisión del Ayuntamiento es un "abuso de autoridad y poder" del Consistorio, aseguraron en un comunicado.
La federación sostuvo que la denegación del permiso "un disparate y un despropósito" porque el acto es "legítimo y además necesaria para expresar la opinión y las demandas de la sociedad valenciana".