EUROPA PRESS/LEVANTE-EMV.COM
La Conselleria de Sanidad afirmó hoy que las vacunas inoculadas en el menor de 3 años de Ibi cuyo padre denuncia que resultó intoxicado con mercurio y en el resto de los niños supuestamente afectados "se han utilizado ampliamente en toda España y Europa sin incidencias". De hecho, constató que más del 98% de la población infantil cumple el calendario vacunal, por lo que "cualquier deficiencia en las vacunas se hubiera detectado inmediatamente".
Así, subrayó que las vacunas que se aplican en la Comunitat Valenciana y en todo el territorio español son las avaladas por la Agencia Española del Medicamento y la EMEA (Agencia Europea del Medicamento).
Además, recalcó que en el momento actual existen "evidencias suficientes" para afirmar que la relación que se hace entre el uso de derivados mercuriales (tiomersal, timerosal) con la aparición de alteraciones neurológicas, incluyendo autismo, "no existe". Con todo, la EMEA recomendó que se tendiese a eliminar o sustituir estos conservantes, en especial como conservantes añadidos en las presentaciones monodosis a pesar de que "no existían datos que demostrasen esta asociación".
Estos derivados mercuriales se utilizan en la vacunas como conservantes, especialmente en las presentaciones multidosis, tanto en el proceso de fabricación, como, en algunos casos como conservante añadido en la presentación final en las presentaciones multidosis.
Respecto al caso concreto de Ibi, la Conselleria de Sanidad señaló que sería "imposible" que la vacuna Engerix B, la única que contiene trazas de tiomersal como consecuencia de su utilización durante el proceso de fabricación, haya ocasionado los niveles de mercurio que se indican en el menor dado que le fue administrada hace tres años, en 2006, y ya tendrían que haber sido metabolizados y que, en cualquier caso, "las bajas cantidades" de mercurio que contienen son inferiores a las cantidades a las que alude el padre.
En cuanto a la supuesta presencia elevada de otros metales como el arsénico, la Conselleria recalca que "no se ha descrito la presencia de estos otros metales en ninguna vacuna", por lo que "no pueden ser las vacunas administradas el origen de estos metales". Asimismo, recalcó que para asegurarse de que una medición de metales pesados es una correcta y fiable debe realizarse en un centro de referencia como es el Instituto Carlos III de Madrid.