MARC ROVIRA GIRONA
Increíble pero cierto. La información que había llegado a comisaría detallaba que Girona había sido el escenario elegido para cambiar la historia del país. Esta revelación comenzó siendo una simple sospecha policial pero acabó convirtiéndose en un espectacular despliegue de los Mossos d'Esquadra este miércoles por la noche en el barrio de Can Gibert del Pla de Girona.
Entre treinta y cuarenta agentes de la División de Investigación Central (pertenecientes a los servicios centrales de la policía catalana) venidos a propósito desde Barcelona peinaron dos bares de barrio en el marco de una operación que había ordenado la Audiencia Nacional y que pretendía atrapar a los presuntos responsables de un plan para atacar a los herederos de la Corona española. Los Mossos habían averiguar que la visita de Felipe y Letizia en Girona debía ser una ocasión propicia para atacar y eso puso en marcha toda la maquinaria de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado para atrapar quien estaba detrás del plan.
El espeso secretismo con que se ha llevado a cabo la operación ha hecho muy difícil tener detalles relativos a qué tipo de acción se había estado preparando pero, supuestamente, se trataría de un atentado planeado para atacar directamente a los príncipes. El hecho de que los Mossos buscaran explosivos en los dos locales rastreados confirma esta hipótesis. Aún así, el balance de la operación fue bastante estéril porque pese a que los Mossos se llevaron un detenido (una persona de nacionalidad rumana) ayer mismo ya había quedado en libertad sin cargos.
Fuentes de los Mossos d'Esquadra confirmaron el operativo ayer pero no dieron detalles sobre si la investigación se da por cerrada o si, por el contrario, se sigue buscando más implicados en la trama.
De hecho, la investigación ha sido costosa porque a pesar de que Los Príncipes de Asturias estuvieron en Girona hace una semana no fue hasta el pasado miércoles que se reunieron indicios suficientes para practicar los registros y buscar sospechosos.