FRANCESC ARABÍ VALENCIA
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El catedrático de penal de la Universitat de València y prestigioso abogado Javier Boix ha tenido en su larga trayectoria como defensor de políticos en apuros clientes difíciles. Desde el ex tesorero del PP Rosendo Naseiro al presidente de la Diputación de Castelló, Carlos Fabra. El jefe del Consell no está siendo de los más disciplinados a la hora de ajustarse a la estrategia de defensa marcada por Boix.
Fuentes jurídicas coinciden con otras del PP en que Francisco Camps impuso su criterio sobre los consejos del letrado que lo representa cuando el pasado 20 de mayo declaró ante el juez instructor, José Flors, que abonó el importe de los trajes en la tienda Forever Young, en caja y en metálico con dinero que, según el jefe del Consell, había cogido de la farmacia de su mujer. En su auto, Flors afirma que no hay "constancia de que su precio [de las prendas de vestir] fuera abonado (...) en el momento de recoger cada uno de aquellos trajes, como afirmó Camps en su declaración".
En su escrito, el magistrado del Tribunal Superior de Justicia valenciano apunta, además, que los documentos de pago aportados p0r las tiendas en las que trabajaba el sastre José Tomás están fechados en días que tampoco coinciden con los que el testimonio del presidente dijo haber pagado la ropa. El juez extiende al resto de los imputados -Ricardo Costa, Víctor Campos y Rafael Betoret- su conclusión de que tampoco consta "que hayan procedido en todo caso al abono de su precio", en alusión a los trajes adquiridos. A diferencia de Camps, Costa y compañía defendieron en su declaración que entregaron el importe de las prendas al presidente de Orange Market, Álvaro Pérez, con la intención de que éste abonará las facturas a la tienda. El malestar del letrado con su defendido es notable. Quizás por ello y en vista de que de momento el asunto se está torciendo para el presidente, tras conocer el auto Camps pidió auxilio a su abogado. El jefe del Consell mantuvo una reunión de urgencia con Boix para abordar el futuro de la causa.
El jefe del Consell ha antepuesto un planteamiento estrictamente político de su implicación en el caso Gürtel a un enfoque jurídico. Descartada la opción de mantener que entregó el dinero al comercial valenciano de Correa -versión sostenida por Ricardo Costa- incluso podía haber tenido recorrido jurídico aceptar que efectivamente recibió los trajes como regalo, dada la amistad con Álvaro Pérez. En ese caso, la defensa debería haberse articulado, apuntan fuentes jurídicas, sobre el argumento de que la amistad es previa a que Camps fuera una autoridad pública. Sin embargo, esta apuesta, efectividad jurídica al margen, tenía una más que complicada venta política. Aunque, a estas alturas, descartado el archivo por el juez Flors, en el PP se agarran a una tabla de salvación parecida, al quitar importancia a los regalos. Que cuatro trajes no son nada. f. a.valencia