F. Arabí/R. Laguna
?El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, no variará un ápice en su recurso contra el auto de Flors la versión de los hechos que sostuvo el día en que prestó declaración ante el juez instructor. Ratificará su inocencia y rechazará de plano haber recibido regalos de Orange Market y empresas de la trama de Correa. Los trajes se los pagó él con dinero en metálico que cogió de la caja de la farmacia de su mujer, según ha mantenido desde que declaró ante el magistrado.
Al contrario que el secretario general del PP, Ricardo Costa, no sostiene que las cantidades las entregara a Álvaro Pérez para que éste a su vez, las pagará en las tiendas Milano y Forever Young. Camps ha apurado al máximo los plazos para recurrir y será hoy cuando su letrado, Javier Boix, formalizará la presentación del recurso. Fuentes cercanas al caso indicaron que Boix podría también echar mano dentro del argumentario de la defensa, de la versión aportada por la tienda Forever Young cuando, en un escrito al juez, defiende que el presidente "debió pagar al contado en la tienda o no compró".
Fuentes jurídicas apuntaron la posibilidad de que Boix haga uso de la conversación grabada en la que la esposa de Camps avisa a Álvaro Pérez de que se ha pasado varios pueblos en el agasajo en forma de regalos en joyas y deja caer que le devolverá el presente. Camps sostiene que efectivamente se devolvieron los regalos, lo cual sería una razón esgrimida a la hora de defender una rectitud en la forma de actuar incompatible con el cohecho pasivo impropio, esto es, los regalos a funcionarios o autoridad. La defensa intentará sacar petróleo de un planteamiento muy recurrente en el Consell y el PP desde que salió el auto, el de que no se ha demostrado que Camps no pagó los trajes. Boix tirará también de estrategia procedimental e intentará buscarle las vueltas a cualquier defecto de forma al que agarrarse.
Ayer fueron llegando los recursos del resto de las defensas ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia valenciano. Uno de los primeros fue el de Rafael Betoret, ex jefe de gabinete de la Conselleria de Turismo, también imputado por cohecho, que alegó que no es funcionario público.También argumentó su falta de competencias para contratar con Orange Market - adjudicataria de cinco ediciones de Fitur-, cuyo presidente, Álvaro Pérez, es quien presuntamente le regaló los trajes. Betoret lo niega de plano. Los expedientes de los contratos de Orange Market podrán ser vistos por diputados socialistas a la carta y con visita anunciada. Es la respuesta del vicepresidente económico, Gerardo Camps, al diputado socialista José Camarasa.
El PSPV, que ejerce la acusación popular, han recurrido el pase de las diligencias al procedimiento del jurado, ya que ello supondría circunscribir el caso sólo al delito de cohecho, cuando lo que se pretende es que se amplíe a otros delitos, como el tráfico de influencias y la falsedad documental.
Sentencia que avala a José Tomás
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El "eje de la trama política y mediática contra el presidente", como bautizó el conseller Blasco al sastre José Tomás, recibió ayer el segundo aval a su palabra en una semana. Primero fue el juez instructor de la rama valenciana del caso Gürtel, José Flors, y ayer la magistrada del Juzgado de lo Social 8 de Madrid, Pilar Varas. La jueza ha condenado a Castellana Inmuebles y Locales SA, propietaria de la tienda Forever Young, a indemnizar al sastre con 232.000 euros o readmitirlo -algo impensable- tras declarar improcedente su despido. El sastre cobraba, como director de las tiendas, 90.000 euros al año, 10.452 más que su cliente Francisco Camps.
El 11 de febrero, un día después de declarar ante el juez Garzón, el dueño de las tiendas, Eduardo Hinojosa, envió la carta de despido a Tomás. Adujó excesivas devoluciones de prendas (que cifró en 446..660 euros y Tomás rebajaba a 153.681) y en la elevada morosidad consentida a los clientes (impagos 60.309 euros), pero, sobre todo, lo culpaba de haber "ordenado realizar una serie de facturas, cuyos conceptos son falsos", nada menos que la serie de 15 recibos a nombre de Orange Market, Servimadrid Integral y Diseño Asimétrico, justo las empresas de la trama que, según los jueces Garzón y Flors, abonaron los trajes de Camps. El primero señaló que en vez de trajes la trama mandaba apuntar metros de tela, más propio de la actividad de esas firmas. La jueza Varas exculpa al sastre y avala su versión sobre las facturas y los pagos: "No les consta a ninguno de los testigos que diera [José Tomás] las órdenes sobre el contenido de las facturas ni que las realizara", dice la sentencia.
"Bien al contrario, las facturas las ordenaban los directores de la tienda", añade, y cita a dos de los responsables. Otras veces, "se realizaban por las propias cajeras", incluso. Aunque, añade, "a petición de dichos clientes importantes (entre los que se encontraba Pablo Crespo) se emitían facturas por conceptos diferentes y a cargo de sus empresas, ajustándose no obstante, lo abonado con el precio de lo realmente adquirido". Lo realmente adquirido, según Garzón, Flors y el sastre eran los trajes del presidente Camps, Costa, Campos y Betoret.
"La mentira tiene patitas cortas"
El sastre calificó ayer la sentencia de "contundente y machacadora". "La mentira tiene las patitas cortas", sentenció según Europa Press. Tuvo palabras cariñosas hacia el presidente: "Camps hasta me da pena porque es un buen tío, lo he apreciado y con él tenía hasta complicidad, pero no voy a mentir ni a cargar con una cosa que no es mía"