Regina Laguna, Valencia
Los oficiales y agentes judiciales del servicio de notificaciones y embargos de los juzgados de varios partidos judiciales están teniendo serios problemas para poder citar a los empresarios imputados en el fraude fiscal de Terra Mítica, ya que en la actualidad no figura ninguna de estas empresas en el domicilio fiscal que hay inscrito en el registro mercantil.
Levante-EMV realizó un recorrido por cada una de las empresas que facturaron a Terra Mítica, como proveedores de materiales y servicios, por un montante que podría superar los 10 millones de euros en beneficios, de los que Hacienda reclama 4,4 en IVA e impuesto de sociedades por los ejercicios fiscales de 2000 y 2001.
No están. Excepto el parque Temático, difícil de cambiar de sede social, y la empresa de Vicente Conesa Fernández-Vitoria -conocida desde los tiempos en que Eduardo Zaplana era alcalde de Benidorm-, el resto de las sociedades no han podido ser localizadas por este periódico.
Los juzgados encargados de citar por exhorto del titular del juzgado de instrucción número 3 de Valencia también están teniendo problemas para entregar el mandamiento judicial por el que sus titulares deben declarar lo días 13 y 15 de diciembre próximos, imputados por un delito continuado de falsedad en documento mercantil y otro de fraude a la Hacienda Pública.
En principio, la sede de C-3 Ingeniería de la Construcción, en Llano de la Zaidía, es la única que se encuentra en el domicilio fiscal que figura en el registro, pero sin ninguna placa o señal que dé razón de ello en la fachada del edificio. Tan sólo aparece en minúsculas letras la leyenda «C3 Ingeniería», en el botón del portero automático correspondiente a la puerta 2.
No hay placas ni señales
En la misma dirección está domiciliada otra empresa de Vicente Conesa incluida en el listado del fiscal, Desarrollo de Proyectos Instalaciones y Mantenimientos, aunque de ésta no existe señal alguna que la pueda identificar desde la calle.
Respecto al imputado José Herrero no se ha identificado ninguna de las empresas listadas por el Ministerio Fiscal a raíz de la denuncia instada por la Inspección de la Agencia Estatal Tributaria. Tampoco se ha podido relacionar ninguna con el imputado Javier Alós Gil, aunque a su nombre figuran en el registro dos, una en Paterna y otra en Valencia.
Esta última, con el nombre de Guzzle Grupo Inversor, se trata de una de las empresas dormidas de Ramón Cerdá. No obstante, en ninguno de estos domicilios hay alguna señal que identificara la ubicación de una empresa o incluso el cartel de una oficina. Se trata de fincas nuevas y antiguas con domicilios particulares.
Pedro Belén Alex figura como el administrador de Ximo Duald SL. En el número 1 de la calle Escultor García Mas hay una finca con varios bajos, pero ninguno de ellos, ni los nombres de sus moradores, se corresponde con el citado.
Esta es la dinámica que se repite en las restantes empresas, tanto en Valencia ciudad como en los polígonos y localidades de la zona metropolitana. La misma fachada de edificio de viviendas familiares, nueva o antigua, aparece una y otra vez en el resto de domicilios sociales de las empresas de los Muñoz Mateu, Mecanizado Hermanos Muñoz, en la calle Martí Grajales; Excavaciones Escoto, del imputado Francisco Escoto Guaita, en la calle Centelles, y Construcciones 9 Mileni, de Julio Cortés Heredia, en la calle Alboraia. De los Muñoz Mateu es la empresa Remel 2002, cuyo domicilio social se encuentra en un chalé, de apariencia vacío, en la calle Gabriel y Galán.
Lo mismo sucedió en Paterna, cuando se intentó hallar el domicilio social de los hermanos Moreno Carpio. las empresas Altos de Carrichal y Red Moreno no se encontraron en la Avenida Vicente Mortes, tan sólo un bloque de más de cien viviendas en el correspondiente número.
Un descampado
De estos imputados es también la empresa Trabajos Auxiliares del siglo XXI, sita en el Camí de la Seu de Olocau. Una urbanización con chalés diseminados de apariencia ilegal y un descampado es todo lo que había en esa dirección. Al igual que en el polígono Mudeco, de Quart de Poblet, donde tampoco estaba la empresa Prexint Botanics en la calle Ejército del Aire.
En esta misma calle tampoco figuraba la empresa Desarrollo Gran Vía, del imputado José Luis Rubio Sánchez.
Volviendo a Paterna, el número 19 de la calle Purísima Concepción, sede de Construcciones y Reformas Valcoe, de Fernando San Juan García, no parece existir. En su lugar, hay unos bajos de una finca sin numerar.
Un poco más abajo, en la calle Vicente Lerma, tampoco encontramos Les Simetes de Partagás, de Alfonso Gómez Haro, tan sólo una gasolinera y una iglesia evangélica en los bajos de la finca.
La calle San Antonio de Alaquás, un callejón que llegaba sólo hasta el número 9, albergaba una finca de la época del desarrollismo de los años 60 y no la sede de Gribal, del imputado Juan Antonio Llopis Aranda. Por último, la calle Proyecto Partida del Cementerio, en Albal, donde debía estar Mecanizados Levante -de Amparo Tejedor y Ute Scheerbarth-, es eso, una calle en proyecto y en plena construcción.