José Antonio Martínez, Alacant
El fiscal pidió ayer penas que sumaban casi once años de prisión para un profesor acusado de abusar de un alumno de 14 años en l'Alfàs del Pi mientras le daba clases particulares. El juicio se celebró ayer a puerta cerrada en la Audiencia Provincial, para preservar los derechos de la víctima y quedó visto para sentencia. El hombre, que niega los hechos, está acusado de abuso sexual y de corrupción de menores, ya que también se le intervino material material informático con pornografía infantil, y está en prisión preventiva.
El acusado impartía clases de inglés en un colegio privado de l'Alfàs y se ofreció para dar clases particulares a uno de sus alumnos en abril de 2004, a quien llevó a su domicilio particular. Según el escrito de acusación del fiscal, en tres ocasiones diferentes, el hombre aprovechó estas sesiones para mantener relaciones sexuales con el pequeño, que consistieron en felaciones. La acusación mantiene que trató de penetrarle analmente en dos ocasiones, aunque la primera vez desistió, y la segunda el menor se negó cuando el acusado lo intentó. En estos encuentros, le enseñó fotos pornográficas de menores, y llegó a amenazarle con impedir que pasara de curso si no accedía a sus deseos.
El hombre negó ayer haber mantenido relaciones sexuales con el menor, según informaron sus abogados Gonzalo Martín y Carolina Gavilán. Sin embargo, el menor reconoció haber mantenido estos encuentros íntimos, aunque matizó que accedió voluntariamente a las peticiones del profesor porque tenía curiosidad por mantener relaciones sexuales, señalaron las mismas fuentes. Los directores del centro declararon que el profesor no tenía potestad alguna para decidir si el alumno pasaba o no de curso y hacer cumplir sus amenazas.
El fiscal pide nueve años de prisión por un delito continuado de abuso sexual, y un año y seis meses por corrupción de menores. La Fiscalía redujo ligeramente la pena por este delito porque la pornografía intervenida era para el uso particular del procesado. La Guardia Civil capturó cerca de setenta fotos pornográficas en su casa. Asimismo se reclama una indemnización de 30.000 euros por daños morales.