Mónica Ros, Valencia
Sólo para ellas. Exclusivamente para mujeres y con una amplia gama de servicios que irán desde el simple espectáculo en la distancia hasta la posibilidad de mantener relaciones sexuales con un prostituto por el precio estipulado. Todo ello sin salir de un mismo recinto. Y es que llega a Valencia el primer burdel sólo para mujeres. Las mujeres serán las clientas, ylos hombres, los encargados de ofrecer la diversión. Ya sea conversando, ya sea desnudándose ante ellas, o en la intimidad de la habitación.
Desde la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (Anela) han visto en la carencia de este tipo de locales la posibilidad de hacer negocio. La oferta para mujeres existe. Tan sólo hace falta repasar las páginas de contactos de los periódicos para ver cómo proliferan los hombres que ofrecen sus servicios. «Ahora, las mujeres encontrarán la posibilidad de acudir a un burdel donde pasarlo bien, con la máxima discreción», comentan desde Anela.
El secretario general de la asociación, Jose Luis Roberto, explicó que se trata de un establecimiento «donde pasar un rato agradable, con espectáculo incluido. Vamos, como los locales de alterne de mujeres». Sin embargo, y basándose en «el principio de igualdad de sexos», Roberto explicó que «no tiene sentido que no hayan locales de hombres dedicados a las mujeres».
Como El bar Coyote
El secretario de Anela compara el proyecto que se ha iniciado con la película de El bar Coyote. En el filme, un grupo de mujeres se dedican a bailar ante el personal (exclusivamente masculino) mientras sirven bebidas en un ambiente distendido. La idea es ofrecer algo similar, cambiado a las rubias exuberantes por hombres de portada de revista. Y algo más. El sexo pagado también se contempla.
El local Ñque aún está en obras, y pendiente de la resolución de todas las licenciasÑ contará con cien empleados y tendrá un aforo para más de mil quinientas mujeres. Además, tendrá distintas salas ya que la celebración de despedidas de soltera será uno de los servicios con mayor reclamo.
«Alquilar una sala aparte para celebrar la despedida costará unos cien euros. Allí se puede organizar un espectáculo con boys», comenta el representante de Anela, quien asegura que «ya está bien de locales donde las mujeres ofrecen su cuerpo. Hagámoslo al revés».