J. Bartual/A. Marco,
Valencia
Todo estaba preparado para que Bernie Ecclestone firmara ayer el contrato de cesión de derechos de la Fórmula 1 a la ciudad de Valencia. A primera hora de la mañana, los cuatro accionistas de Valmor Sport, Bancaja, Aspar, Dorna y Fernando Roig, habían mantenido la primera reunión formal de la sociedad para elegir presidente al último de ellos, con objeto de que pudiera estampar su firma en el documento, junto a la rúbrica de Ecclestone, y en presencia del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y demás autoridades e invitados presentes en el Palau de les Arts.
De pronto, en su parlamento en inglés, Ecclestone anunció:
«Honestamente, siento tener que decir esto ahora, porque no he tenido el coraje de decírselo al Presidente cuando nos hemos encontrado esta mañana
(por ayer);
, y es que no voy a firmar este contrato, hasta después de las elecciones».
Al escuchar la traducción simultánea de estas frases, Camps y la alcaldesa Rita Barberá se miraron sorprendidos. Llegado su turno de palabra, el presidente de la Generalitat, en un ejercicio de malabarismo, transformó lo que parecía una
bofetada
del patrón de la Fórmula 1 en una clara muestra de apoyo a su candidatura.
«Quiero agradecer a Bernie su gesto. Vincular el gran premio a mi victoria en las próximas elecciones es de agradecer, por su confianza en mi persona. Puedo asegurar que lo intentaré»,
contraatacó el jefe del Consell.
«Este es un proyecto para Valencia y para España. Ahora trabajaré con más ahínco y esfuerzo para que dentro de 15 días, por la parte que me corresponde se pueda llevar a cabo»,
subrayó.
Horas de gran confusión
El revuelo y la confusión generada por estas declaraciones encontradas fue considerable. Un elevado número de responsables del PSPV y del PSOE, encabezados por su secretario de organización, José Blanco, saltaron a la palestra para atribuirle al acto del Palau de les Arts un claro tinte electoralista y calificaron de
«chantaje»
las palabras de Ecclestone. A primera hora de la tarde de ayer, un nuevo elemento se sumaba a estos confusos acontecimientos. La web oficial de la Fórmula 1 incidía en que el acuerdo está
«condicionado a la victoria de Camps en las próximas elecciones».
Presidencia de la Generalitat mantenía ayer que los planes de Camps estaba sellar el acuerdo después de elecciones. Para terminar de enredar el asunto, una referencia al tema del presidente del Gobierno y líder de los socialistas, José Luis Rodríguez Zapatero, en un míntin en Zamora fue malinterpretadas como un apoyo velado al planteamiento de Camps. Pero no hubo tal.
El acuerdo no firmado
Según el acuerdo no suscrito, Valencia será sede del Gran premio de Europa de Fórmula 1 a partir del otoño de 2008 y durante las próximas siete temporadas en un circuito urbano. Que la carrera trascurra por las calles de Valencia era condición
sine qua non
impuesta por Ecclestone, que se embolsará 26 millones de euros por temporada, otro canon innegociable que puso el magnate británico.
Teléfonica y El Corte Inglés serán los principales patrocinadores del GP de Europa, como escenificaron los mandatarios de ambas compañías al posar para la foto oficial del acto junto a José Luis Olivas, presidente de Bancaja, Jorge Martínez
Aspar
y Fernando Roig.