M. J. Mascarell,
Senija
Todo empezó el 16 de junio. El único edil del PSOE, que obtuvo 50 votos en las últimas elecciones municipales de Senija, era investido alcalde con el apoyo de los tres concejales del PP ante la sorpresa de todos. El Bloc, el partido más votado con 170 votos, quedaba relegado de la alcaldía a pesar de que contaba con que su cabeza de lista, Toni Tent, se convirtiera en primer edil.
Más tarde comenzaron las negociaciones para alcanzar algún pacto o compromiso de gobernabilidad. Y el pasado miércoles se celebró en Senija el primer pleno -extraordinario- del actual mandato. En la sesión se aclararon todas las dudas sobre el futuro gobierno de Senija. El alcalde, ante la atenta mirada de una treintena de vecinos, repartió las delegaciones.
Los concejales del PP gestionarán las áreas de Medio Ambiente, Fiestas y Deportes. El primer edil será el encargado de Urbanismo y Hacienda. Y el Bloc, sin ninguna delegación, se mantendrá en la oposición a pesar de ser la fuerza más votada en las elecciones del 27-M.
Cabe recordar que en las negociaciones que mantuvieron los tres partidos, el PSOE ofreció al Bloc las delegaciones de Fiestas, Medio Ambiente y Agricultura y Ramadería. Sin embargo, esta última concejalía ha sido suprimida al no aceptarla el Bloc y por lo tanto, no ha sido asumida ni por socialistas ni por populares.
Los nacionalistas instaron a los socialistas a cerrar un pacto de gobierno PSOE-Bloc en el que no se aceptara la colaboración del PP. Sin embargo, el socialista José Moragues, apostó por un acuerdo a tres bandas, sin excluir al PP porque fue el partido que le alzó a la alcaldía. Finalmente, las negociaciones entre PSOE y Bloc se quedaron en agua de borrajas y, sin embargo, el alcalde socialista alcanzó un acuerdo con el PP que en el pleno del miércoles se materializó con el reparto de delegaciones.
Por otra parte, el Bloc sigue exigiendo al primer edil, José Moragues, que
«especifique con nombres y apellidos qué empadronamientos se han llevado a cabo supuestamente de manera irregular o ilegal»
. En este sentido, el socialista acusó al Bloc de haber llevado a cabo empadronamientos en Senija de cara a las elecciones municipales. Un asunto que los nacionalistas han negado de manera rotunda.