Europa Press,
Barcelona
El cineasta norteamericano Woody Allen ha escogido Esplugues de Llobregat (Barcelona) para rodar las últimas escenas de su próxima película. Durante estos días ha estado en una casa situada al lado del monasterio de Santa Maria de Montsió, que está en la calle Iglesias del municipio. Además de Esplugues, durante los dos meses de grabación las cámaras de Allen han pasado por otros escenarios míticos de la capital catalana, como el barrio de la Barceloneta, la Sagrada Família, la plaza de Santa Maria del Mar, el parque de la Ciutadella y la Rambla.
En todos los lugares suscitó una gran expectación, ya que numerosos espectadores querían ver al director y a los principales actores de la película, Scarlett Johansson, Penélope Cruz y Javier Bardem. Sin embargo, los fans lo han tenido difícil para acercarse a las estrellas, debido a la fuerte presencia de policías y guardias de seguridad.