José Parrilla, Valencia
El sindicato Comisiones Obreras emprenderá acciones legales contra la Fundación de la Solidaridad y el Voluntariado (Fundar) por el despido de 6 trabajadores vinculados a una candidatura sindical claramente contraria a la política de la gerencia y que al final resultó ganadora. El sindicato entiende que los empleados han sido víctimas de una persecución sindical, por lo que aspira a que esos despidos, admitidos como improcedentes y acompañados de indemnización, sean declarados nulos. La gerente de la Fundación, Ester Fonfría, negó estas acusaciones y aseguró que su decisión obedece a una «
reorganización estratégica»
de la entidad.
Según CC OO, la fundación, de la que forman parte la Conselleria de Bienestar Social, la de Inmigración y Bancaixa, vive una situación laboral muy inestable desde que Ester Fonfría llegó al cargo en el año 2001. Así pues, para acabar con el problema un grupo de trabajadores impulsó antes del verano la celebración de unas elecciones sindicales que permitieran elegir a un representante legal de todos ellos.
A esas elecciones concurrieron dos listas: una encabezada por un afiliado de Comisiones Obreras, contraria a la política de la gerencia; y una segunda lista más próxima a la misma, según ha podido saber este periódico.
Las votaciones se celebraron el pasado 23 de julio y ganó la primera, hecho éste que, según CC OO, precipitó los acontecimientos. Justo una semana después, cuatro miembros de la candidatura y dos votantes de la misma fueron despedidos fulminantemente por la vía del despido improcedente y con su correspondiente indemnización.
En condiciones normales, no habría nada que objetar a estos despidos, pero dadas las circunstancias, el sindicato entiende que ha habido persecución sindical y recuerda que ese es un motivo para anular la medida y reintegrar a los trabajadores a sus puestos. Así pues, en estos momentos y en representación de cuatro de los afectados, prepara una demanda por vía judicial que se hará efectiva en los próximos días.
Ester Fonfría, sin embargo, niega todas las acusaciones. Según dice, los despidos se deben a «
una reorganización estratégica»
de la entidad. «
Hay puestos que se han quedado obsoletos y servicios como la biblioteca que no se utilizan»
, dijo.
En ningún caso, afirma, ha habido persecución sindical. De hecho, dice que los despidos se produjeron después de las elecciones para no interferir en las mismas.
Recuerda, además, que hay miembros de esa candidatura que no no han sido despedidos y despedidos que no están en la lista.
«Si son votantes suyos o no es una cosa que no podemos saber nosotros
», aseguró a preguntas de este periódico.
Para Ester Fonfría el origen de esta demanda, de la que no tiene constancia, es el «
lógico despecho y resentimiento»
de los afectados, a los que asegura entender y perdonar.