José Parrilla, Valencia
La Fundación de la Solidaridad y el Voluntariado (Fundar) tiene activa en este momento menos de la mitad de la plantilla que tenía a finales de julio. De los 23 trabajadores censados oficialmente en esa fecha, 2 tienen una excedencia, 1 está de baja por depresión, seis han sido despedidos de manera improcedente y cuatro no trabajan para la entidad, según ha asegurado Comisiones Obreras, cuyos responsables han pedido información a la propia Fundación y a la Seguridad Social por si se hubiera cometido alguna irregularidad en esas contrataciones.
En opinión del sindicato, la primera responsable de la situación es la gerente de Fundar, Esther Fonfría, a la que acusan de provocar
«un clima laboral irrespirable»
que genera una gran rotación de personal y perjudica la actividad diaria.
Para argumentar estas acusaciones, el sindicato parte del censo oficial de trabajadores facilitado por la entidad en las elecciones sindicales del pasado 23 de julio. Ese censo incluye a 23 personas, desde auxiliares administrativos hasta directivos, pasando por técnicos o telefonistas.
De esas 23 personas seis fueron despedidas una semana después de las elecciones de manera improcedente y con indemnización. El argumento de Esther Fonfría fue una
«reorganización estratégica»
de la fundación, mientras que Comisiones Obreras estima que ha habido
«persecución sindical»
-4 de los despedidos formaban parte de la lista que ganó las elecciones y dos eran simpatizantes de la misma- y así lo ha denunciado ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación de la Conselleria de Trabajo y en el juzgado.
Para esas fechas, además, había otro trabajador de baja por depresión, dos más con excedencias y cuatro que sorprendentemente «
no se sabía que existían
». «
Supimos de su existencia
-explica el sindicato-
porque fueron a votar, pero jamás se habían visto en la fundación, su puesto de trabajo estaba en las consellerias de Bienestar Social o de Inmigración»
, que son las responsables de Fundar junto con Bancaja. Se trata, para mayor agravio, de cuatro técnicos superiores.
Para conocer éstos y otros movimientos de plantilla llevados a cabo en el año 2007, el sindicato se ha dirigido por escrito a la gerencia de la fundación y a la Seguridad Social. Quiere tener todos los datos y comprobar si se ha cometido alguna irregularidad, para, en su caso, presentar las correspondientes denuncias.
Reducción de la actividad
También ha expresado su preocupación por la actividad diaria de la Fundación, que maneja un presupuesto anual de alrededor de cuatro millones de euros. De las diez personas que quedan operativas, hay dos directivos, dos técnicos superiores, un licenciado, un administrativo, dos auxiliares administrativos, un telefonista y un joven discapacitado que hace servicios varios. Como dato añadido, CC OO recuerda que en la dirección actual sólo hay una persona de la primera dirección nombrada en 2001.