EUROPA PRESS
Sin embargo, el estudio afirma que a las madres "les encantaría aprender a elegir el calzado adecuado para sus hijos" para evitar cualquier tipo de dolencia a largo plazo. Para ello, la empresa de zapatos recomienda la realización de los siguientes pasos previos: medir adecuadamente el pie del niño, comprobar su longitud, verificar su ancho, profundidad, la parte trasera, el empeine, el arco y al sujeción del tacón.
Asimismo, los resultados varían según la edad de las madres. Las madres de edades comprendidas entre 25 a 34 años dicen que son "más conscientes" con la salud del pie de su hijo. Concretamente, el 91 por ciento afirma asegurarse de que su hijo lleva el calzado adecuado. Dentro de este grupo, el 66 por ciento dice hacerlo con "total rotundidad".
"Los pequeños no tienen los huesos de los pies plenamente formados. La forma se constituye a base de un cartílago suave y flexible, y, a medida de que el niño crezca, este cartílago se osificará volviéndose más sólido", explicó la marca inglesa. "Es muy importante que el calzado de los pequeños esté correctamente ajustado y proporcione confort con su estructura general para reducir las posibilidades de padecer los problemas mencionados", agregó.