J. P., Valencia
Cuando Ernesto Pascual decía que Bancaja no quería salir en esa foto se refería a instantáneas como la que se produjo ayer a las puertas de la Fundación de la Solidaridad y el Voluntariado: en la parte de arriba el nombre de la fundación con los de Bancaja y la Generalitat al lado; y en la parte de abajo alrededor de 50 manifestantes de Comisiones Obreras con pancartas y eslóganes del tipo: «No a los despidos en Fundar», «Cotino + Blasco + Olivas Å Fonfría» o «Hazte voluntario en el Servef».
Con esta concentración el sindicato quería denunciar la situación laboral de la entidad, cuyo último episodio ha sido el despido de seis trabajadores afines a la lista que ganó las últimas elecciones sindicales y que era manifiestamente contraria a la gestión de Esther Fonfría. Comisiones Obreras ha presentado tres demandas en representación de otros tantos trabajadores por presunta «persecución sindical».
Para el sindicato no es creíble que estos despidos improcedentes y con indemnización obedezcan a una «reorganización estratégica» de Fundar o que los puestos estuvieran «obsoletos», como ha asegurado Fonfría, pues algunas de las despedidas aseguraron ayer que apenas unos días antes les habían encargado nuevos proyectos y apenas unos días después contrataron a otras cinco personas, con el agravante, según el sindicato, de que no trabajan en la entidad.
Comisiones Obreras recordó, por último, que la plantilla de la fundación se mueve constantemente por el «abuso» de la gerente y por el «trato vejatorio» que reciben los trabajadores, algunos de los cuales han venido denunciando los hechos casi desde que la gerente se hizo cargo de la entidad, allá por el año 2001.