El acto de inicio de las obras se celebró en las inmediaciones del puerto, con la pintada simbólica de una parrilla de salida y la asistencia de cargos políticos, deportivos y empresariales.
Entre ellos se encontraban los responsables de la empresa que gestionará la carrera, Valmor Sport: el empresario valenciano y presidente del Villarreal CF, Fernando Roig, el presidente de Bancaja, José Luis Olivas, y el ex campeón mundial de motociclismo Jorge Martínez "Aspar".
Camps y Barberá agradecieron la apuesta "decisiva" de los responsables de Valmor Sport para poder ejecutar este proyecto, que según el president materializa una "idea ambiciosa" que "encaja" el circuito con el objetivo de que Valencia se abra definitivamente al mar y la Comunitat afiance su apuesta por el deporte del motor.
Se mostró convencido de que las empresas responsables de su construcción trabajarán "constante e intensamente" para "demostrar al mundo que en la Comunitat Valenciana las cosas se hacen bien".
También agradeció la "comprensión" de los vecinos de las zonas afectadas por no haber planteado, dijo, "ningún problema" a este proyecto, lo que hace que todos los responsables puedan estar hoy "enormemente orgullosos y felices".
En esta comunidad, según Camps, "construimos, no destruimos" porque es "próspera, potente y suma con felicidad, ilusión y optimismo", albergará un GP "para toda España" y en ella "sólo se quema la gasolina y los neumáticos" de los bólidos, "nada más".
El acto marca el pistoletazo de salida de ocho meses de infarto para tener a punto el trazado, como mínimo, dos meses antes de la prueba para que la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) pueda homologar el circuito urbano. La construcción del circuito, que ha sido adjudicado por 41,2 millones de euros y según sus promotores cumplirá con las máximas garantías de seguridad, enlazará el entorno de la Ciudad de las Artes y las Ciencias con el puerto y se ejecutará en dos fases con el fin de que esté totalmente a punto para al menos un mes antes de la celebración del Gran Premio, que tendrá lugar el 24 de agosto.
La planificación está hecha. Ahora hace falta cumplirla y resolver con agilidad los imprevistos. La zona más complicada será la que afecta al circuito del futuro barrio del Grao que actualmente está por urbanizar. El ámbito del puerto es menos complejo, aunque incluye un punto delicado: el traslado del puente levadizo desde el muelle de Levante hasta la otra orilla del nuevo canal para convertirlo en giratorio. La Autoridad Portuaria de Valencia aún no ha adjudicado las obras que también deben ejecutarse en un plazo de ocho meses.
Plan de trabajo
En la zona del Grao, las dos primeras semanas de la obra «se realizaron las labores de replanteo general e implantación» y se iniciarán las tres demoliciones previstas: la del antiguo Instituto del Distrito Marítimo y de dos naves industriales en la calle Espolón de Cantarranas número 6 y en la calle Ejército Español número 2, según consta en el Plan de Obras elaborado por las empresas Typsa y Ayesa, dentro del proyecto de construcción del circuito.
A continuación se iniciará el desvío y reposición de los servicios afectados: la línea de alta tensión «de especial complejidad» por lo que los trabajos «se prolongarán durante todo el periodo de ejecución de las obras»; la línea de media tensión; las dos tuberías de bombeo de agua de salada desde el puerto a l´Oceanogràfic que deben desviarse al igual que el colector de Serrería y de la estación de bombeo de Ibiza. También se han de desviar y reponer el trazado de tuberías y canalizaciones de gas, aguas potables y telefonía.
Además, también se han de habilitar nuevos servicios que no existen en la zona como la red de alumbrado para la futura urbanización, una red de hidrantes, otra de riego y una previsión de pasos para otros futuros servicios.
En los antiguos terrenos de los depósitos de CLH también queda una tarea ingente. Parte de los terrenos, aproximadamente el 50%, aún deben descontaminarse. Pero en los que ya se ha había actuado «fueron de nuevo repuestos en su lugar de origen mediante vertido sin clasificar y sin compactar, por lo que se hace necesaria la sustitución de dichos terrenos por otros de mayor calidad con una características para ser compactadas».
Las empresas prevén excavar 321.500 m3 de tierra a razón de 3.200 m3 al día y rellenar la zona con otros 274.150 m3 (unos 2.500 metros cúbicos al día) por lo que durante «55 días dos equipos realizarán la excavación y el relleno compactado». Por último, el desvío del colector de Serrería y la estación de bombeo de la calle Ibiza se ha calculado que tardará 4 meses y medio. Y se precisarán otros 5 meses para construir el paso inferior de la Alameda bajo las vías del ferrocarril.