E. P.,
Alicante
La subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares, confirmó ayer que la autopsia practicada a la mujer de nacionalidad lituana que falleció el jueves en una vivienda de Torrevieja revela que la muerte
«no fue violenta»
sino debido a una enfermedad de la víctima, y por tanto, añadió,
«no hay detenidos porque se descarta que la muerte fuese violenta»
.
Llinares destacó que
«esto es un dato muy significativo, y no había heridas por arma blanca»
tal y como ha revelado la autopsia practicada a la mujer, quien falleció,
«debido a otras circunstancias relativas a esta persona»
. En este sentido, indicó que a ella no le corresponde dar a conocer el resultado del examen forense aunque sí concretó que murió por
«circunstancias referentes a enfermedades»
.
Preguntada sobre los signos de violencia detectados en un primer momento en el lugar de los hechos por las fuerzas de seguridad, Llinares consideró que
«los rastros de sangre en la habitación pueden ser por muchas circunstancias»
, tales como
«un vómito con sangre»
.
El hallazgo del cadáver se produjo en torno a las 14.00 horas en el número 31 de la calle La Sal, en Torrevieja, cuando el compañero de piso de la víctima llegó a casa después del trabajo y encontró en el suelo el cuerpo sin vida de la mujer, de 35 años.