A. Blancas, Valencia
Villa Diamante es el libro más ambicioso del mediático Boris Izaguirre que aprendió el oficio en su país como guionista de telenovelas. El presentador y showman televisivo narra la historia de la familia Uzcátegui que se hace cargo de dos hermanas muy distintas, una muy bella, Irene, y otra, Elisa, que es «como Latinoamérica, poco agraciada pero con importantes dones que tiene que esforzarse para mostrarlos».
Una saga que atraviesa la violenta creación de un país como Venezuela. «Siempre quise escribir una novela caudalosa, una novela río, donde cada página es un cúmulo de sucesos, historias y emociones que te atrapan para seguir leyendo el siguiente capítulo», explica.
-¿Hay muchas familias Uzcátegui todavía
-Sin duda y muchas de ellas son chavistas y muchas de ellas antichavistas.
-¿Qué piensa de la polémica entre el Rey y Chávez
-Todo lo que pienso de eso le pertenece al propio libro. La Elisa del libro es una metáfora de Latinoamérica que permanentemente quiere llamar la atención, intentando que la entiendan aunque no lo consiga. Lo del Rey viene a demostrar que España, la madre patria, desconoce realmente a sus hijos y lo que sucedió en la Cumbre fue realmente eso, que el Rey se dio cuenta, de repente, que sus hijos le habían crecido de una manera distinta a la que él pensaba. Unos están pidiendo a gritos que por favor les vean y otros insisten en verlos de una sola manera. No lo mandó callar. Al contrario, le ha dado más voz a su discurso populista para sus votantes y lo hizo en un momento clave para Chávez porque tiene un referéndum el 2 de diciembre que, entre otras cosas, le puede permitir ser presidente vitalicio de una república y no es una elección baladí. Si hubiera tenido eso más en cuenta la reacción hubiera sido otra.
-¿Hay un destino colectivo en Latinoamérica
-Lo que es común en Latinoamérica es que la violencia ha acompañado a todos los países. Violencia de todo tipo. Está permanentemente descubriéndose a sí misma. No madura
-«Villa Diamante» demuestra que no se puede encasillar a las personas.
-Bueno, qué mejor que haber tenido este resultado. Yo he podido hacer un programa de gran audiencia y al mismo tiempo quedar finalista del Premio Planeta. Es cuestión de mucho trabajo una cosa como la otra.
-¿Volvería ahora a participar en un programa como «Crónicas marcianas
-Yo no haría de nuevo Crónicas marcianas porque eso terminó. He tenido la gran suertesde que lo que fue el propulsor de la onda expansiva más grande de mi existencia tuvo un final. Y se lo agradeceré siempre porque todo lo que ha pasado a partir de allí ha sido mucho más lento pero ha servido para constuir un segundo capítulo largo en una vida que sigue siendo fantástica.
- ¿Adaptará el libro al cine .
-Ese es el halago máximo que se le puede hacer a un escritor de mi edad, que ha intentado mantener un equilibrio muy dfícil para que un medio no subyugue al otro. A mí me encantaría pero no escribiría el guión. Mi compromiso con mis personajes ha llegado hasta aquí.