EUROPA PRESS
En un comunicado, la delegación provincial de la AUGC ha recordado que en el pasado mes de septiembre ya denunció que el Centro Penitenciario de Picassent, el mayor de España, tenía "una tasa de hacinamiento cercana al 200%".
Aseguran que entonces se puso también de manifiesto "la escasez de personal de la Guardia Civil dedicada a labores de vigilancia exterior", ya que "constantemente se detraía personal para la realización de conducciones, sobre todo en acompañamiento de ambulancias hasta los hospitales de Valencia".
Según la AUGC, esta actuación produce "una merma considerable de la eficacia en la seguridad" del establecimiento penitenciario y "un incremento significativo de la peligrosidad que sufren los Guardias Civiles durante el servicio".
El día del motín, el personal encomendado a la vigilancia exterior, según las mismas fuentes, "era muy escaso, por debajo de lo establecido como mínimo en el Plan de Seguridad de dicho centro".
La AUGC ha asegurado, además, que en el momento de producirse este sucesos "había varias patrullas pertenecientes a la Unidad de Seguridad Penitenciaria de Picassent que se encontraban fuera del establecimiento, realizando escolta de presos trasladados hasta el Hospital General de Valencia".
En los dos últimos años, han añadido las mismas fuentes, "el número de componentes de la Guardia Civil de esta Unidad que han sido derivados para la realización de escoltas de internos en ambulancia ha ido aumentando gradualmente, siendo el dedicado a las labores de vigilancia exterior casi simbólico, con el consiguiente deterioro de la seguridad".
Finalmente se asegura que este personal "no percibe, como sí ocurre en otras especialidades, ningún incentivo económico ni de ningún tipo, por realizar sus cometidos en tales condiciones".