Julia Ruiz, Valencia
El estudio, dirigido por los catedráticos Ezequiel Uriel (adscrito al Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas) y Ramón Barberán, revela que en el citado periodo cada valenciano aportó al Estado 37 euros más de los que recibió. La Comunitat es una de las cuatro autonomías con balanza fiscal negativa. Por delante está Madrid, con un saldo negativo global de 12.304 millones; Cataluña, con casi la mitad (6.934 millones); Baleares (-770 millones) y la Comunitat, con 228 millones.
El vicepresidente primero del Consell, Vicente Rambla, subrayó el carácter «solidario» de las Comunitat, pero acabó cuestionando su propio discurso sobre solidaridad interregional al pedir equilibrio entre «lo que la Comunitat aporta y recibe». Precisamente, los autores del informe han concluido que los datos demuestran que el sistema de solidaridad funciona y que existe una relación proporcionada y duradera en el tiempo entre la riqueza de una comunidad autónoma
Preguntado en rueda de prensa por los resultados de este informe en la reunión posterior al pleno del Consell, Rambla aprovechó para volver a poner sobre la mesa dos de las reclamaciones estrella de esta legislatura: mejor financiación y el trasvase del Ebro, aunque este último sin citarlo expresamente. El portavoz alabó la «rigurosidad» del estudio e indicó que este culmina «algo que ya conocíamos desde la Comunitat y que ahora es conocido por el conjunto de los españoles». «Tenemos una balanza fiscal negativa», apostilló. En su opinión, demuestra el «carácter solidario» de los valencianos. «Pero esa solidaridad -sostuvo-no puede estar reñida con la reivindicación de una cantidad de recursos que hagan justicia al incremento de población de la Comunitat».
En este sentido, insistió
La portavoz adjunta del PSPV Cristina Moreno invitó a Rambla a abandonar