J. Ruiz, Valencia
El vicepresidente primero y portavoz del Consell, Vicente Rambla, echó ayer agua sobre el fuego abierto por los populares valencianos contra la vicepresidenta del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega, por empadronarse en el municipio de Beneixida al asegurar que se trataba de un asunto «sin trascendencia» y descartar por completo que el Consell llevara el caso a los tribunales. Rambla se refirió a esta polémica al ser preguntado en la rueda de prensa posterior al pleno del Consell, justo un día después de que el PP insinuara su intención de acudir al fiscal para que investigara un posible delito de fraude electoral por el citado empadronamiento.
Rambla empezó su intervención siguiendo el guión del partido al indicar que le gustaría que la Fiscalía «tratara a todo el mundo por igual», pero acabó admitiendo que era un tema menor, ya que «cada uno puede vivir donde quiera». Eso sí, fue tajante respecto a que desde el Consell se promoviera una posible denuncia ante la Fiscalía. Aseguró que el Gobierno «no presentará ninguna denuncia» porque «no la ha presentado nunca en estos términos, ni lo va a hacer ahora».
Similitudes con Antella
El esfuerzo de Rambla por rebajar el tono belicoso contra la vicepresidenta por el asunto del padrón fue evidente. Mantuvo que a De la Vega «no se le ha acusado de nada sino que simplemente se han puesto de manifiesto unos hechos por parte del PP», dado que «para estar empadronado hay que cumplir una serie de requisitos». En este sentido, subrayó que «cuando parece que se empadrona alguien en un municipio en el que no vive, el fiscal reacciona con rapidez» y, en este supuesto, «parece que De la Vega no vive en ese municipio» y por tanto «podríamos estar ante un caso parecido» al de Antella, donde el representante del ministerio público se ha querellado contra seis personas que supuestamente se empadronaron en domicilios de familiares de la alcaldesa, Isabel Giménez, del PP, para votar en las elecciones municipales.
En su opinión, lo que ha hecho el PP es interrogarse sobre «si el fiscal también iba a preguntarse por qué se producía el empadronamiento de la vicepresidenta en Beneixida». Destacó que si el fiscal no lo considera oportuno, no iniciará las acciones legales y entonces «sacaremos cada uno nuestras propias». «Nosotros, simplemente damos cuenta de esos hechos que se han producido», continuó. Rambla dijo suponer que la vicepresidenta se habrá dado de baja en el empadronamiento anterior y que tendrá una «especial vinculación, arraigo y convivencia con ese municipio valenciano hacen todos los ciudadanos cuando se empadronan en algún sitio».
«Si no es así, y se ha empadronado en un lugar en el que no tiene ese arraigo y voluntad, nos sorprende que, hace unos meses, el fiscal iniciara acciones legales porque algunas personas se habían empadronado sin tener esa vinculación o sin vivir en Antella», reiteró. Y se preguntó «si es o no lo mismo». Con todo para el vicepresidente lo más «destacable» sobre ese empadronamiento de De la Vega es que la vicepresidenta «no ha dicho lo contrario».
Preguntado por la posibilidad de que De la Vega emprenda acciones legales contra el PP por sus acusaciones, Rambla contestó que se trata de una «frase que se suele decir» y que «antes de eso, se puede explicar». «Si a alguien le acusan de algo, lo normal es que lo primero que tiene que decir es que esto no parece cierto y el tema se resuelve», manifestó.
Dicho esto, insistió en que «no se está acusando a nadie de nada, simplemente se constata unos hechos y no tiene por qué sentirse ofendida por eso». «Si se ha empadronado, lo normal es salir y decir con orgullo que ha decidido empezar a vivir en ese pueblo, cuyos vecinos estarán encantados de tener una convecina más», ironizó. Y agrego que si la vicepresidenta a partir de ahora va a venir a vivir a la Comunitat, «bienvenida sea».
Las declaraciones de Rambla dejaron descolocado al PP en su estrategia de acoso y derribo a la vicepresidenta. Hoy está previsto una rueda de prensa del vicesecretario regional del PP, David Serra, con motivo de un encuentro con Nuevas Generaciones. No obstante, el tema de De la Vega no se obviará en la rueda de prensa.
Posición institucional
Desde el Consell se mantuvo ayer que no existía intención de desautorizar al PP y que simplemente, se hace una distinción entre la institución y el partido. Con todo, al rebajar Rambla la polémica a un asunto sin trascendencia deja en evidencia la importancia que tanto el portavoz del grupo popular, Esteban González Pons, y el secretario general, Ricardo Costa, han dado al caso. Aunque en medios populares se reconocía que la denuncia del PP nunca habría pasado de la mera amenaza, el hecho de que el Consell rechace secundarla, resta credibilidad a la estrategia popular.
Por otro lado, Vicente Rambla no hizo alusión alguna al supuesto pelotazo denunciado por los populares y que provocó un comunicado de la vicepresidenta anunciando medidas legales contra el PP.