Maite Ducajú, Valencia
"Herramienta de simulación" o "laboratorio virtual", el superordenador Tirant que ayer se puso en funcionamiento en la Universitat de València, tras más de un mes en pruebas, es una potente máquina matemática que está a disposición de los científicos españoles.
El acto de inauguración de este sexto nodo integrado en la Red Española de Supercomputación, que está instalado en un almacén del campus de Burjassot acondicionado, estuvo presidido por el rector de la Universitat, Francisco Tomás; el secretario General de Política Científica del ministerio de Educación, Francisco Marcellán; el director general de Ciencia de la Generalitat, Jesús Marí, y del director asociado del Barcelona Supercomputing Center, Francesc Subirada.
"Acciones como éstas mejoran el motor del conocimiento" afirmó el rector, quien aseguró sentirse feliz y no querer hablar de políticas del Estado y la Generalitat. "No se trata de competir sino de la cooperación y de solidaridad. Éste es un instrumento al que daremos un alto rendimiento y devolveremos sobradamente el dinero invertido por el Gobierno español" porque "ayudará a mejorar el desarrollo industrial" del país, explicó.
La alusión de Francisco Tomás era clara: la Generalitat, en la legislatura anterior y siendo conseller Justo Nieto, no quiso apostar por el proyecto. Uno de sus mayores adversarios, el presidente de la Cámara de Comercio, Arturo Virosque, estuvo en primera fila en el acto.
De hecho, la inversión de 1,2 millones de euros para este superordenador es aportada por el Gobierno de España. No obstante, la presencia de tres directores generales de la Generalitat escenificaba un cambio de política y actitud.
Jesus Marí, en su intervención, afirmó que con este nodo, "la Comunitat está conectada a las redes más avanzadas de alta velocidad, cuyo fin es el dar respuesta a las necesidades de los grupos de investigación y desarrollo que compartirán sus recursos en la Red".
El secretario de Estado, por su parte, se refirió a la "apuesta del Gobierno de la Nación por reforzar las infraestructuras científicas. Un esfuerzo compartido al cincuenta por ciento con las comunidades autónomas".
Las aplicaciones prácticas del superordenador van desde "la Física, como el diseño de barcos en la Copa del América, a aplicaciones en el campo de la modelización de la cosmología, al mostrar cómo colisionan las galaxias, o el diseño de medicamentos. El Tirant permite hacer investigaciones y simulaciones que ahorran dinero y, sobre todo, tiempo a los investigadores" explicó el vicerrector de Postgrado, Ignacio Nebot.
El catedrático de Astrofísica y coordinador del comité de selección, José María Ibañez, indicó que la próxima semana se abre el plazo de presentación de proyectos. De los superordenadores, el 80% del tiempo de cálculo es asignado a la red nacional y el 20% queda para los centros que los acogen.