Ramón Pardo, Castelló
Una directiva a la que Castelló, con la excepción del área Reciplasa, se enfrenta sin tener concluida la red de infraestructuras medioambientales programadas a finales del siglo XX y con 94 municipios, al Norte y Sur de la provincia sin instalaciones adecuadas por falta de permisos medioambientales.
Cinco años después de adjudicado el plan de gestión de residuos de la zona I (Els Ports y el Maestrat) la empresa concesionaria aún carece de permiso para construir el vertedero y la Conselleria de Medio Ambiente anuncia que problemas técnicos insuperables obligarán a cambiarlo de lugar, lo que conllevaría un nuevo retraso. Algo que hará que las instalaciones no estén listas hasta finales de 2009 o principios de 2010. Situación similar viven los 42 municipios del sur de la provincia (Plana Baixa y Palancia) y es que el retraso en obtener terreno para construir el vertedero de la Vall d'Uixó ha retrasado y retrasa la solicitud de la autorización ambiental que no llegará, en cualquier caso, antes de 2010.
Tras años de impass y de haber dejado en manos de la iniciativa privada la ejecución de las instalaciones medioambientales, las administraciones autonómica y provincial, gobernadas por el Partido Popular, se apresuran a buscar soluciones de urgencia para superar los problemas que supone no tener construidos los vertederos y plantas de gestión previstas para la Vall d'Uixó y Cervera, que tratarán más de 200.000 toneladas de basuras que generan al año la población del casi centenar de municipios a los que darán servicio. Y lo que es más grave sin que la Conselleria de Medio Ambiente les haya concedido aún la necesaria autorización ambiental integrada.
Las administraciones autonómica y provincial reconocen ahora el retraso acumulado por las instalaciones. Algo que ya habían advertido los alcaldes y concejales afectados, incluido el del municipio turístico de Peñíscola o el de la vecina Benicarló. Ambos alertaban de que sus vertederos alegales estaban saturados y el tiempo pasaba sin poner a su alcance los vertederos y plantas comprometidos.
En los últimos meses de 2007 desde la Diputación de Castelló se plantearon las primeras y urgentes soluciones que, para el Sur de la provincia y para los grandes municipios costeros pasaban por utilizar la planta de purines de Sant Mateu como punto de transferencia, donde se almacenarían las basuras para iniciar el largo viaje, de 300 kilómetros hacia Alicante. Y ello a costa de incrementar la tasa de las basuras en más del cien por cien en algunos casos. La autorización, la pasada semana, de la planta de tratamiento de Cervera, cuya construcción requiere 18 meses, aliviará la situación.
Para la zona Sur la solución es similar. Por un lado, "exportar" basuras hasta Alicante y cuando se abra la planta de Algimia, en la provincia de Valencia, utilizarla como recursos hasta que se ponga en marcha el vertedero de la Vall d'Uixó. Habrá pasado una década para solventar el problema.