Leo y releo y según leo aumenta mi desasosiego, mi rabia y mi indignación. ¿Cómo es posible que este señor permanezca impune tras escribir esas aberrantes declaraciones en un medio público y además salir en la televisión anunciando ya su próxima entrega de desfachateces e insultos? ¿Acaso ese texto publicado en el Aleluya no es un claro indicio de apología de la violencia de género?
Quiero pensar que es cierto que el Arzobispado de Valencia ha abierto un expediente a este sujeto (discúlpenme que no le llame señor, para mí no lo merece), pero ya me gustaría enterarme a mí en qué queda todo esto, pues yo, en mi infinita ignorancia, no alcanzo a comprender cómo este catedrático jubilado puede publicar un escrito así, tan dispar de las opiniones del Arzobispado. Quizás, aprovechando esta veta de aperturismo por su parte y en esta nueva etapa más tolerante con las opiniones de los demás, les envíe yo un artículo en defensa de las familias homoparentales y de los matrimonios laicos entre personas de un mismo sexo para que me lo publiquen en primera página.-José Ángel Visiedo. Valencia.
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