Acudí al Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, en Valencia, para participar en la mesa redonda «Sin ciencia no hay cultura». Llegué en bicicleta y me quedé perpleja al ver que habían desaparecido los (escasos) aparcabicis que había en las proximidades del museo. No me permitieron sujetar mi bicicleta a la barandilla de la escalera, un lugar donde no habría molestado.
Me resulta inconcebible que en un Museo de las Ciencias situado en un parque, al que se puede acceder fácilmente utilizando el carril bici que recorre el antiguo cauce del Turia, no se pueda aparcar la bicicleta. Cualquier día celebrarán una conferencia sobre el cambio climático, pero, eso sí, habrá que acudir en automóvil.-Anahí Seri. Valencia.
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