EFE
"La terapia celular puede ser prometedora, pero creo que, por el momento, no es lo suficientemente segura", afirma el profesor e investigador, "padre" de Lokomat, una compleja y sofisticada cinta de caminar para la rehabilitación de lesionados medulares.
Dietz se declara "sorprendido" de que el nuevo presidente de EEUU, Barack Obama, haya autorizado la investigación de células madre con fondos públicos, algo que su predecesor, George Bush, prohibió durante sus ocho años en la Casa Blanca.
No obstante, el científico alemán lo considera un "avance", pero arroja sus dudas sobre su aplicación temprana en humanos y dice que llevará tiempo porque la Administración de Alimentos y Fármacos de EEUU (FDA) "es muy estricta y muy cautelosa" al respecto.
Las células madre pueden ser utilizadas, en su opinión, para prevenir la formación de cicatrices en la médula espinal o crear anticuerpos para facilitar la regeneración celular.
"Al final será una combinación de enfoques, como la investigación básica, que es muy prometedora, hasta la celular para provocar, al menos, una mínima regeneración" que permita "básicos movimientos para caminar", afirma Dietz.
Mientras la ciencia avanza hacia el objetivo regenerador celular, Dietz sigue trabajando en mejorar su invento, desarrollado por su equipo de ingenieros y científicos en Suiza, que ayuda a pacientes con lesiones medulares a recuperar parte de sus funciones motoras con una medida dosis de entrenamiento.
Este aparato, de los que hay 220 en todo el mundo, se utiliza en tres centros en España, uno de ellos en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo (HNP), y dos más en centros de rehabilitación en A Coruña y Barcelona.
Dietz afirma que en los últimos 10 ó 15 años "hemos aprendido a sacar ventaja de la neuroplasticidad; es decir, introducir funciones motoras que el paciente puede utilizar".
"Hoy sabemos que entrenar y repetir muchas veces cualquier movimiento complejo es importante para la recuperación" en pacientes con lesiones medulares, afirma.
Para Dietz, "lo más importante" que han hecho los científicos de Lokomat en Zurich ha sido "estandarizar el entrenamiento", ya que al principio los fisioterapeutas "más o menos preparados" podían llevar a cabo este entrenamiento, aunque era "difícil y debía ser preciso".
Pero con Lokomat "podemos adaptar el entrenamiento y, lo más importante, alargarlo" hasta sesiones de entre una o dos horas a la medida del paciente, "pero aun así no sabemos cuál es el período óptimo de entrenamiento".
Dietz y su equipo trabajan en ampliar y mejorar las funciones de Lokomat con la realidad virtual para hacer esta terapia "más atractiva y natural" para los pacientes.
"Al paciente le gusta ver condiciones normales de movimiento y no solo caminar sobre una cinta", afirma el profesor, pero reconoce desconocer si se notan mejoras con la realidad virtual.
Dietz ve a Europa mucho más avanzada que EEUU en el tratamiento de los pacientes con lesión medular por las grandes diferencias de los sistemas de Seguridad Social a ambos lados del Atlántico.
En EEUU "hay un buen cuidado de los pacientes con lesiones de médula espinal, pero no tienen centros de rehabilitación", como el HNP, ya que los pacientes son dados de alta allí al cabo de cuatro semanas, y ésa "es una gran ventaja de Europa para darle sentido a la aplicación de la medicina", afirma.