EFE ROMA
La Fiscalía de Roma confiscó ayer las fotos de la fiesta de Navidad celebrada por el ministro italiano, Silvio Berlusconi, en su residencia de Cerdeña la pasada Navidad, en las que supuestamente aparecían jóvenes menores de edad, entre ellas Noemi Letizia, que ha desencadenado su divorcio.
Berlusconi ya solicitó el pasado miércoles a la Autoridad Garante de la Privacidad italiana que prohibiera la difusión de las instantáneas, que inmortalizaban tanto su fiesta navideña como otra celebración en las que supuestamente aparecían jóvenes en bikini y en "top less" bajo la ducha y en el jardín de su residencia Villa Certosa. El primer ministro aparece también vestido con ropa informal veraniega, según el diario Corriere della Sera.
En cuanto a la fiesta de fin de año 2008, había de 30 a 40 chicas, según declaró el novio de Noemi Letizia, Gino Flaminio y reconoció el propio Berlusconi. Entre las jóvenes estaban también las gemelas Marianna y Manuela Ferrera de Brescia y ex presentadoras del tiempo contratadas por el amigo periodista de Berluscioni, Emilo Fede. Los diarios italianos añaden que en aquella fiesta hubo fuegos artificiales, música, exquisitos manjares y además de las chicas, algunos familiares del primer ministro y los amigos más íntimos. La Fiscalía de Roma, a raíz de una denuncia presentada por el abogado de Berlusconi, Nicolò Ghedini, acusa al fotógrafo autor de las fotos Antonello Zappadu de violación de la intimidad y de intento de estafa.
Los magistrados encargados del caso han basado sus acusaciones en un correo electrónico en el que Zappadu proponía a la revista Panorama, propiedad de Berlusconi, la compra de las fotografías y en el que aseguraba, además, que ya tenía una oferta del semanario Gente.
Una afirmación que según los investigadores es falsa y por la que se acusa al fotógrafo de intento de estafa. Zappadu, según Corriere della Sera, sostiene que tiene en su poder unas 700 fotos que muestran la fiesta celebrada en la casa de Cerdeña de Berlusconi durante la visita en mayo de 2008 del entonces primer ministro checo Mirek Topolanek y de su delegación y otras que inmortalizan actividades cotidianas. Según La Stampa Zappadu está negociando con el grupo editorial Ruppert Murdoch la publicación de las imágenes.