S. GOLF VALENCIA
Tres horas en el asiento, amores imposibles, parejas de guapo-guapa, paso de la risa al llanto, obligado "happy end" y sobre todo vistosas, coloristas y masivas coreografías. Es el cine de Bollywood. En la India, catorce millones de espectadores sigue de forma devota y fiel los estrenos y adora a sus estrellas. El resto del mundo se ha sumado ahora a esta fascinación, más a raíz de la cosecha de Oscars de "Slumdog Millonaire", un film que tiene poco de Bollywood. Excepto la escena final.
La India es primer productor de películas del mundo, por delante de "la meca" del cine. Bollywood nace en los 70. De la fusión/colisión de dos ideas: Hollywood y Bombay (hoy Mumbay). Tiene uno de los archivos cinematográficos más antiguos. Pero es "Lagaan, once upon a time in India", premiada en Locarno y nominada a los Oscar, la que le da fama.
El cine indio es, mayoritariamente, comercial. Lúdico. Pero no únicamente. Algunas películas rozan temáticas como las mafias, las castas o la opresión de la mujer. La tecnología es buena; los argumentos, pobres. Mezclan todos los géneros. De las películas chinas de kung-fu al musical norteamericano. Todo vale. Se graba originalmente en hindi. Es muy raro, no imposible, ver un beso en pantalla. La música es atronadora, las coreografías impactantes.
La factoría Mumbay, con su cine, ha exportado también una nueva escuela de baile. Allí se baila en las discotecas. En toda España, en Valencia también, abundan las academias que ofrecen clases de danza Bollywood.