DÉBORA HAP/EFE BARCELONA
Los escotes palabra de honor están arrasando en esta Pasarela Gaudí Novias y muy pocos son los diseñadores que se han atrevido a tapar los hombros de las mujeres cuando se visten para casarse.
Los sevillanos Victorio & Lucchino, que han recuperado el estilo directorio, de inspiración neoclásica y caracterizado por talles altos y ceñidos bajo el pecho, mucho más refinado que el imperio, y la firma catalana Yolan Cris, con diseños "hippie-chic" y de aire rock, marcaron ayer la diferencia.
Como siempre, Victorio & Lucchino despertaron gran expectación con la colección "Sueño Contigo", con una puesta en escena en la que recrean formas diferentes de un mismo vestido, con cuerpo ajustado, suelto y marcando figura, Seda natural, organza, y raso duquesa, en ocasiones velados con tul de seda ligerísimo para infundir misterio a las formas, en colores beige, blanco monje, barquillo y champagne con un rubor casi dorado.
Jesús del Pozo, que ayer inauguró la jornada, sigue fiel a su estilo y sólo sorprende con algún traje de novia de grandes volúmenes. La colección más blanca y con más adornos de pedrería fue la de Jesús Peiró. El primer día, la diseñadora catalana Rosa Clará mostró una colección inspirada en los años 20 y 30 y con toques dorados que permitirá afrontar a la firma 2010 sin miedo a la temida crisis que afecta a otros sectores, pero que parece que está pasando de largo por la moda nupcial..
El vestido ideal
para las españolas
El vestido ideal de las españolas, según han opinado 5.145 mujeres a través de la página web de Pronovias, es de encaje blanco, línea evasé y con cola mediana, con escote palabra de honor recto, sin adornos y con un sencillo velo de tul de seda. Sólo las que se casan con más de 40 años quieren taparse los brazos.
La encuesta indica que todas quieren un vestido sexy.A las andaluzas no les gustan los volantes y prefieren líneas sencillas para resaltar las mantillas antiguas, a las aragonesas les encantan los escotes en V y asturianas y catalanas prefieren casarse con drapeados. El escote imperio es el que prefieren en Cantabria, mientras que las valencianas se decantan por trajes lisos con broches y mantillas.