La que se ha liado con Caster Semenya. Madre del amor hermoso. Yo de atletismo no tengo ni idea y me doy cuenta en este momento, porque hasta ahora pensaba que de lo que se trataba era de entrenar duro para hacerlo mejor que los demás. Pues se ve que no, porque si eres demasiado rápido corres el riesgo de que te pase lo que le está pasando a Caster: que te digan que como eres más veloz cabe la posibilidad de que seas un hombre aunque tú no lo sepas. Les pongo en antecedentes, por si acaso acaban de llegar de pasar un mes en Marte y no se han enterado de que Caster Semenya es una atleta sudafricana que ha competido en el campeonato mundial de atletismo en Berlín. Caster Semenya tiene dieciocho años, es más fea que pegarle a un padre y es más rápida de lo que es de esperar en una mujer, así que a los de la Federación Internacional de Atletismo y a otras atletas menos potentes les han entrado dudas sobre su sexualidad y se preguntan esto: ¿no será Caster Semenya un hombre? Natural que se lo cuestionen: si una mujer es más ágil corriendo, o saltando, o nadando, o es más lista, o es más intrépida, o es mejor en algo que otras mujeres y que algunos hombres, lo más lógico es que se ponga en duda la identidad sexual de esta mujer (por si es un hombre) y, de paso, también su honorabilidad (por si ya lo sabía). No hace falta ser feminista para que la sangre se te altere. Que luego lo mismo va y resulta que sí es un hombre, o que es hermafrodita, o que es un fraude, que casos se han dado en el deporte y en la vida, pero es que por lo menos los que desconfían podían haber dado otro tipo de datos para fundar sus sospechas, basadas en su musculatura, su vello facial, su apariencia y en sus marcas, que la han llevado a ser líder mundial con un tiempo mucho más bajo que el de cualquiera de sus compañeras. ¿Es esto suficiente? Porque cuándo un atleta masculino lo hace fatal o es demasiado guapo no suelen saltar las alarmas por si acaso resulta ser una tía. ¿O sí?¿Es más rápida Semenya? De acuerdo. ¿Se parece tanto a un hombre que el empleado de una gasolinera le indicó el camino al lavabo de caballeros? De acuerdo. ¿Tiene más vello, más músculos, más testosterona de la aconsejable en una mujer? De acuerdo. Pero es que siempre hay alguien que es más veloz que el resto, o más alto. Miren Indurain, por ejemplo, que tenía una resistencia que "pa qué" y no hacía más que ganar tours de Francia, o Aznar, que tiene una tableta de chocolate por barriga y es capaz de hacer ¡dos mil! abdominales al día sin que nadie piense que no es humano (al menos por este asunto). Y en cuanto a su aspecto (de Semenya, no de Aznar), pues qué quieren que les diga: que no es modelo sino deportista, que su trabajo es correr y no estar guapa, o que conozco yo a alguna que parece que vaya a llamarse Manolo y luego se llama Pepita.
A la sudafricana la obligaron a hacerse el test genético y le causaron tal disgusto que apunto estuvo de no subir a por la medalla. Menos mal que para pasar el trago en su país la han recibido como una heroína y Nelson Mandela se ha reunido con ella. Del test ya se sabe que tiene tres veces más hormonas masculinas de lo habitual, aunque los resultados definitivos tardarán unas semanas. Los resultados del análisis, digo, porque los resultados sobre hasta dónde puede o no puede llegar una mujer sin que se suponga que hay gato encerrado todavía tardarán más. Quizá un par de siglos.