SUSANA GOLF VALENCIA
Vinila von Bismark, bailarina de «burlesque» al modo de la gran Dita von Teese, sale la pasarela contoneándose. Poco a poco, se desprende del corsé. La segunda jornada de la Semana de la Moda de Valencia comenzó con una rareza. Maya Hansen está especializada en corsetería. Sucesión de lencería erótica y fetichista.Cinturas de avispa. Piezas extraídas de la corte francesa, diseños rococó, estampado Jouy, lazos. María Antonieta. El corsé se completa con faldas de tul, de colores golosos, o pololos. Ligueros, tocados y sombreritos de época victoriana. «Bodies» de tono maquillaje, que se sofistican al superponerles encaje. Paillettes. Vinilo y látex.
Los corsés de Maya tienen ballenas metálicas internas y varias capas de tejido y pesan entre un kilo y kilo y medio. Hansen (Madrid, 1978) empezó con ropa gótica (vistió al grupo El Mago de Oz). Rossy de Palma, Ainhoa Arteta, Virgina de OT o Ivy Page visten sus corsés. Fuera de tendencias y de horario, pero todo un espectáculo visual.
Pero es que la pasarela acabó volviendo al erotismo del punto de inicio. La colección de baño de Ion Fiz habla de la fotografía de Helmut Newton. Del negro, de la piel al descubierto. De la estética «pin up» entre sexy y recatada. De sirenas y su lenguaje de seducción. Trajes de baño de una pieza predominan, unos de aire «retro» (Esther Williams y su escuela de sirenas) con bragas altas de tipo faldita y otros en lamé oro y bronce —también trikinis— que se inspiran en el estilo de Estefanía de Mónaco. A pesar de la inspiración retro, piezas muy actualizadas, también de tinte futurista. También baño de hombre. Lo mejor, cómo Ion Fiz es capaz de llevar la costura al traje de baño convirtiéndolo en piezas con las que se puede salir del agua para acudir a una fiesta. Y, lo más, fusionarlo con los «esmoquin» de Yves Saint Laurent (pecheras sobre el body, la pajarito como lazo en la espalda, falda capa larga...)
El «glamurock»
Muy alternativo y novel aún el debú en Valencia de Vanessa Soria Lima. Con mayor o menor fortuna, la diseñadora usa el azul eléctrico y el blanco roto en juegos de geometría con piezas rígidas. Algo entre retrofuturista e industrial. Acertado el fichaje de Juan Vidal, y su «glamurock». ¿Puede trasladarse el estilo rockero a la costura? ¿Llevar la calle a la alfombra roja? Sorbos de los 50, los 80 y los 90. Pantalones «baggy», brillos. Negro y metal. Flashes de color ácido. Botines con tachuelas. La cremallera es vital. Vestidos de cuero y cazadoras moteras de seda.
Hay más caminos. Higinio Mateu y Encarnis Tomero eligen el de la vuelta a la naturaleza. Mateu con tejidos vaporosos y colores pálidos, Estampado de ramas y ecos tribales. Las Encarnis —Eugenia e Isabel— desde el trigo y las amapolas. En su estilo habitual, algodones y sus características «espardenyes» artesanas de ganchillo y esparto. Mezcla de color trabajada y monos.
La firma Laga, consolidada comercialmente y especializada en complementos, ofrece justo eso. Varias líneas con bolsos «ad hoc», bisutería de piedras y largas cadenas. Tejido canvas, donde mandan los trench y abrigos de verano. Chaquetas moteras, flores Liberty y el pañuelo de seda como «leit motiv», en la cabeza, en el cuello o convertido en estampado.
Relevo generacional
La SMV ha vivido el progresivo pase de testigo de padre a hijo. Y ayer presenció la alternativa. Alex Vidal jr, formado en Italia, al frente de la colección como director artístico. Bebiendo de las tendencias internacionales. Homenaje, mediante videoproyección, al abuelo y al padre. Tres generaciones presentes. También a Michael Jackson, en la música. «Summer in the city» es un «remake» siglo XXI del estilo «Dressed for Succes» (vestida para triunfar) que catapultó la película «Armas de Mujer». Sastres con puños abiertos, mangas perdidas, melenas voluminosas, faldas tubo, raya diplomática.
Los años ochenta, con la línea T, las mangas de enorme sisa. El verano añade los colores rosa y blanco. Vestidos también en rojo. Capas, ponchos y toreras. Monos. Seda estampada con enormes lunares o dibujos psicodélicos coloristas. Túnicas de vestal, plisados «soleil» y vestidos cortados al biés para la noche. Al final, sobre la pasarela, la tradicional novia dio paso a un grupo de perros. Nueva etapa. Aires de modernización.