I.R. VALENCIA
Fue el sucesor de las cintas de video y el elegido para digitalizar el cine doméstico con los sistemas de cine en casa. El DVD o "Disco Versátil Digital" ha disfrutado de su supremacía desde que en 1997 se creó el consorcio internacional que fijó sus características técnicas y comenzó entonces su desembarco a gran escala como soporte de almacenamiento de la industria audiovisual.
La era de la cinta había acabado y la venta de reproductores de DVD -al principio híbridos, que también incluían un reproductor para cinta- se disparó.
Una década después, y pese al lanzamiento de nuevos soportes ópticos que multiplican en algunos casos por diez su capacidad -como el "Blue Ray" con 50 gigas en los discos de doble capa-, el DVD aguanta atrincherado en los hogares mientras que la industria cinematográfica impulsa poco a poco la distribución de las películas en el nuevo soporte óptico y los fabricantes de reproductores de láser azul, los utilizados en el Blue Ray, siguen bajando los precios.
Sin embargo, el índice de penetración del "Blue Ray" en España sigue lo bastante bajo como para poner en peligro, por el momento, la supervivencia del DVD y su formato. De hecho, el último informe de Sony Europa, la firma responsable de la fabricación y la inspiradora del láser azul, asegura que la implantación de reproductores apenas alcanza el 8% en todo el país. En esa cifra se incluyen no sólo los reproductores domésticos, sino también los que se incluyen en las últimas versiones de la consola de juegos de última generación de la firma japonesa, que decidió incorporar el Blue Ray como soporte para sus juegos de alta resolución.
Mientras tanto, las previsiones del sector contemplan que la venta de películas en DVD siga acumulando beneficios durante todo este año hasta alcanzar los 18.300 millones de euros, según la consultora Gfk. Por contra, el volumen de ganancias de los discos del láser azul se calcula que llegará a los 2.190 millones de euros, casi el doble que en 2008.
Lo cierto es que las cifras revelan que el Blue Ray sigue sin poder reemplazar al DVD, que además vive una segunda época dorada al convertirse en el principal formato utilizado por la piratería audiovisual y las ventas de copias ilegales en las calles. Pese al daño que ocasiona al sector, la facilidad del pirateo de películas en DVD, sumado a los bajos costes que tienen los grabadores domésticos y los discos, le garantizan su supervivencia.
Por ello, ya hay algunas voces en el sector que aseguran que la sucesión nunca se realizará y que el DVD será el último formativo óptico con implantación masiva. De hecho, el aumento de los anchos de banda en las conexiones a internet y el abaratamiento de los soportes de almacenamientos sólidos, como discos duros o memorias masivas basadas en chips flash, han hecho que algunas productoras estén dando luz verde a la distribución de sus películas a través de las conexiones de internet.
En España, los servicios de video bajo demanda llevan años funcionando, y permiten al usuario acceder a través de conexión de Adsl o cable a un catálogo cada vez mayor de películas. Una vez seleccionada y abonado el importe correspondiente, el cliente puede comenzar el visionado de forma automática, decidir el momento en el que quiere que comience, o parar y hasta incluso desplazarse en la línea de tiempo sin necesidad de esperar a que se descargue el contenido.