Carla María Royo-Villanova y Urrestarazu es conocida por su condición de "celebridad" habitual en fiestas de relumbrón, su relación desde siempre con el mundo de la moda -es prácticamente la musa de Josep Font, el único español en la alta costura de París- y por estar casada con Kubrat, uno de los hijos del destronado rey Simeón.
Pero también es licenciada en Derecho, hizo un curso de arte moderno en Christie's, ha colaborado en diferentes revistas especializadas, ha sido y es directora de comunicación de varias empresas de moda y ahora está volcada en su faceta de empresaria. Ayer pasó por Valencia, junto con su amiga Anabel Zamora, rodeada de los aromas de las rosas de Bulgaria. Ha creado una empresa donde un grupo de mujeres recolecta cada día, antes del amanecer y sólo durante un mes al año, pétalos de rosa. De rosa de Bulgaria o Damascena (original de Damasco). Con el aceite se elaboran los perfumes; con el agua, las cremas.
Carla explica que fueron necesarios años de investigación para obtener los productos con un alto porcentaje de agua de rosas (hasta el 95% en algunos casos). Cuenta que en su familia todos son creativos, unos pintan, otros escriben... Asegura que se ha hipotecado para llevar adelante su proyecto, como cualquier persona, y reclama que se valore la moda española.